La Disonancia Cognitiva
Escrito el 25 de Agosto de 2006 a las 13:05
Hace un par de años, trataba de orientar a un compañero que acaba de acceder a su primer puesto como Gestor de Proyectos. Yo ya llevaba unos cuantos años ejerciendo dicha función, y me había preocupado de formarme en esta compleja disciplina. Cuando le recomendé un par de lecturas, su respuesta fue la siguiente:
- Yo ya se mucho de como se deben gestionar los proyectos, y no porque lo haya leido en ningún libro…
Huelga decir que en ese mismo momento desistí de seguir ayudando a esta persona, y el final de la historia fue bastante previsible: Unos meses después, dejo la empresa porque sus proyectos eran absolutamente ingobernables. Su explicación cuando se marchó fue “nunca me dieron los recursos que necesitaba“, a pesar de que yo llevaba el doble de proyectos que él y tenía incluso menos recursos…La tragedia es que esta persona no aprendió nada de este fracaso. Este fué un caso claro de Disonancia Cognitiva.
Siempre me ha llamado mucho la atención este fenómeno psicológico. En su descripción mas simple y general, consiste en un proceso por el cual nuestra mente suaviza un trauma a base de relativizar o alterar nuestra percepción del mismo.
O sea:
Nos enfrentamos a algo que rompe nuestros esquemas de ideas, nuestros paradigmas, y entonces es más sencillo para nuestra mente inventar explicaciones alternativas que minicen el impacto de ese algo que afrontar la verdad.
Otra acepción o manifestación de la disonancia cognitiva se podría describir como “primero actuo, luego justifico mi actuación”. Cuando la mente se da cuenta de lo que ha realizado, trata de autojustificarse para reducir el trauma. Un ejemplo muy claro es el de los fumadores, que se inventan datos como “fumar cinco cigarrillos al día no hace daño” (¿ah, no?) o “yo fumo porque me gusta, puedo dejarlo cuando quiera” (no has leido a Allen Carr, ¿verdad?).
Lo escalofriante de este fenómeno son dos cosas:
- Que nos pasa a todos. El cerebro viene pre-programado para actuar así.
- Que, cuándo nos ocurre, los demás se pueden dar cuenta, pero a nosotros nos es muy dificil, incluso cuando los demás exponen el engaño y nos enfrentan a él.
La D.C. es, creo, uno de los fenómenos que propician que muchas veces desistamos de enfocar nuevas alternativas a los procesos, nuevos enfoques a los problemas, nuevas estratégias para conseguir nuestros objetivos.
Muchos nos habremos enfrentado a la situación: Descubrimos una nueva teoría o una herramienta nueva que, pensamos, puede resolver muchos de los problemas alos que se enfrenta nuestra organización. Nos armamos de valor y preparamos una presentación con un detallado plan para la implementación del asunto en nuestro entorno, resaltando los beneficios que conllevaria. Llamemosla calidad total, seis sigma, reingeniería de procesos , gestión por competencias, gestión por proyectos o incluso algo mucho más simple: “Hey, sería una buena idea que nuestra empresa contase con un blog…”
Y entonces la disonancia cognitiva entra en acción:
- Eso es una chorrada
- Si tuvieramos tiempo para hacerlo…
- Está bien para los americanos, pero aquí nunca funcionará
- Nosotros hacemos las cosas de otra manera
- Eso ya se intentó aquí y no funcionó
- Tenemos otras prioridades
- No es el momento de hacerlo
Muchas de estas explicaciones o argumentos no aguantarían muchos asaltos en un análisis serio…Pero lo que hay que preguntarse realmente es: ¿Qué lleva a profesionales reconocidos en su campo a auto-boicotearse de esa manera?
Una de las explicaciones es la resistencia al cambio inherente a todos los seres humanos, de la que espero poder hablar otro día. Otra de las posibles razones es la que me ocupa hoy: La D.C. Lo que ocurre en realidad es que la mente de muchas personas razona de la siguiente forma:
- “¿Qué esta diciendo este tío? ¿Que llevo toda mi vida haciendo mal las cosas? ¿Que él ha encontrado una solución que yo no he sido capaz de ver? No…Eso no es así…Lo que pasa es que esta teoría no vale, y él no es capaz de verlo”
Si os interesa el fenómeno, os recomiendo un par de lecturas:
- Estratega, blog sobre estrategia empresarial. Una buena descripción del fenómeno.
- ICEMD, artículo sobre la DC y sus implicaciones en el Marketing.
- Noeresmas, blog sobre ciencia y psicología, artículo sobre la DC
Como siempre, agradeceré que contéis vuestras experiencias en los comentarios…
Comentarios
23 comentarios a “La Disonancia Cognitiva”
Deja tu comentario




Ángel, me ha gustado mucho los ejemplos que has expuesto. Más de una persona sufrirá la Disonancia Cognitiva al leer este artículo
La frase “primero actúo y luego me justifico” resume muy bien el concepto.
¡Saludos!
No dudo que mucha gente la sufrirá…Pero el primer paso para luchar contra ella es conocerla, y luego darte cuenta de cuándo te pasa…Requiere sin duda una dosis de madurez, autocrítica y ganas de mejorar, cosas que, lamentablemente, no son tan comunes como deberían en el mundo profesional…
¡Gracias por tu comentario!
He visto que has iniciado recientemente este blog. Ánimo y nos leemos por aquí y/o por NOeRes .
¡Saludos!
Tu artículo es uno de los más completos, claros y precisos que he encontrado en relación a este tema. Muchas gracias por ilustrarnos.
Cristina, muchas gracias por tus elogios. El tema de la disonancia cognitiva siempre me ha fascinado, sobre todo en sus facetas en el mundo de la empresa, el empleo, los emprendedores, el crecimiento personal…
Espero que encuentres más material de tu interés en este sitio. Un Saludo,
Ángel.
Escribe tu comentario aqui. Encuentro el conocimiento de la DC enormemente útil para entender el comportamiento humano pero mi comentario va a otra cosa:
Trabajo en temas de venta y marketing y esa frase tuya “Yo ya se mucho de como se deben gestionar los proyectos, y no porque lo haya leido en ningún libro…” la usaré para mis cartas, cambiando “proyectos” por “ventas” o por lo que sea necesario.
Me gustó tu frase y todo el artículo.
[…] No se si es que debo trabajar más mi capacidad de convicción (que hasta ahora he considerado bastante respetable). No se si es que me encuentro totalmente equivocado y aun así me creo poseedor de la verdad (¡oh, disonancia cognitiva, cuanta duda siembras en mi mente!). Pero el caso es que me está ocurriendo ultimamente con demasiada frecuencia: Ves una situación, la evaluas, se te revela clarísimamente el problema, aconsejas la solución y no te hacen puñetero el caso. […]
Interesantísimo (y habitual) fenómeno.
Respecto a que “el primer paso para luchar contra ella es conocerla, y luego darte cuenta de cuándo te pasa”, totalmente de acuerdo. Al final es una forma más de aplicar la inteligencia emocional, identificando, etiquetando y analizando tus emociones.
[…] de los cuales comenzamos a sentirnos incómodos. Entronca mucho con el terrorífico fenómeno de disonancia cognitiva (o cognoscitiva, según la literatura) y el efecto paradigma, de los que ya he hablado en alguna […]
[…] La disonancia cognitiva El efecto Paradigma […]
[…] y que no parece en absoluto halagüeño. Así que muchos de ellos buscan excusas, muros mentales, disonancias cognitivas, zonas de confort en las que […]
[…] La Disonancia Cognitiva […]
dicen que yo tengo esa tal disonancia cognitiva, y para mi es una palabra nueva. No entiendo muy bien, pero para mi los razonamientos que hago estan bien
Hola, acabo de ver tu blog. Tu descripción es perfecta, yo diria que de manual.
Hace un año me di cuenta que mis argumentos (palabras) y mi actos no se correspondian. Tras un periodo largo de reflexión y de leer el libro de L. Slater: Cuerdos entre locos. Los grandes experimentos psicológicos del S. XX. Ed. Alba. Barcelona entre otras cosas, estoy intentando que vuelvan a coincidir las dos cosas.
Si no te parece mal me apunto tu blog, la gente que me aporta cosas, me interesa !!!!
Un saludo
Me parece interesante el tema, yo me dedico a la educación y en México en estos momentos hay un cambio educativo interesante; si está bien o está mal; primero hay que concerlo y vivirlo para poder opinar con conocimiento de causa, mientras son puras especulaciones y la DC es uno de los mecanismos de la mente que mas surge en los “profes” no solo de México, sino de todo el mundo (creo yo). De nuevo felicidades, buen artículo
Me encanta el tema. ?Alaguien tiene experiencia de este fenomeno en relaciones interpersonales?
[…] de Pepsyco. Aun así, no he podido evitar pensar en breves momentos que se trata de un caso de disonancia cognitiva: “si yo llevo años intentando convencer, no puede ser que este tío llegue y convenza en una […]
Lo padezco, seguro. ¿Cuando y en qué grado? La respuesta ha de venir de otra persona de confianza, un amigo quizás. Claro, que amigos de los que te “cantan las verdades” hay pocos. Pocos porque los hay y/o porque te los cargas.
Por cierto, parece que el gobierno tambien padece un poco de DC con esto de la crisis.
Ángel, estás el segundo en Google por “Disonancia Cognitiva” tras Wikipedia.
¡Eres un máquina del posicionamiento en buscadores!
Se sabe y está mas que comprabado que:
a) Las personas, tras dar un gran salto cuántico hacia adelante proponiendo una innovación disruptiva, se paran y se niegan a aceptar todo lo que viene después. Para mi el caso más sonado es el de Einstein y su mítica frase “Dios no juega a los dados”, tratando de negar toda la física cuántica hasta el día de su muerte, cuando una parte ésta casi era un corolario de sus propios trabajos previos.
b) El cerebro puede reconfigurarse para creer cualquier cosa que él quiera y le convenga creer. Se puede trabajar en un campo de exterminio gaseando gente inocente, e irse todas las tardes a casa con la conciencia tranquila sabiendo que se está cumpliendo con la necesidad de quitar del mundo algunas ratas de cloaca subhumanas.
Yo, para que quede claro, distingo sólo dos tipos de ideas:
Tipo 1: las que se me han ocurrido a mi.
Tipo 2: las que son una gilipollez.
Esto es porque la inteligencia es la única cosa bien repartida en este planeta (todo el mundo cree tener la suficiente) y yo no voy a ser menos que nadie…
Eres un crack…
Respecto al posicionamiento, no son pocos los paracaidistas que llegan al blog por aquí o por “mapas mentales”, que le vamos a hacer…
[…] […]
que bien como enfocas este tema y tus ejemplos lo hacen mas facil entenderlo.
Muy buen trabajo, la verdad q vengo leyendo de otras paginas y de un libro y no terminaba de entender. Con tu trabajo ahora recontra entendi. Gracias!!