Cultivando Consultoría

Escrito el 7 de Septiembre de 2010 a las 18:19 

Cuando uno arranca un negocio de consultoría, en la inmensa mayoría de los casos, lo hace desde un concepto de calidad en el servicio. El sector está suficientemente viciado de macro-consultoras “carnicas”, las que te venden consultores a tanto el kilo como si los consultores fueran una comodity, por lo que se abre la posibilidad de ofrecer un servicio diferenciado en atención al cliente, conocimiento de la materia, particularización del servicio, especialización…

De alguna forma es la estrategia de la tienda de barrio que, ante el empuje de las grandes superficies y las marcas blancas, opta por especializarse y convertirse en una tienda “gourmet” o, por poner otros ejemplos, un proveedor de verduras ecológicas, una tienda de comida orgánica o un “soberao”, adorable fórmula sevillana a medio camino entre el ultramarinos de toda la vida y el bar de tapas en el que puedes comprar una lata de anchoas del cantábrico (perdón, de atún de Barbate del bueno, del del Rey de Oros :-D ) y zampártela allí mismo. Eso en un Carrefour no sabe igual, lógicamente.

Se da la circunstancia de que la tienda de gourmets es más cara que la gran superficie, precio que defienden mediante la calidad y el servicio, y su cifra de facturación o beneficios son sensiblemente inferiores, como todos imagináis. También es cierto que, lo que no gana el tendero en dividendos, lo gana en calidad de vida.

Lo gracioso es que en estas primeras fases de germinación de las consultoras, si bien los beneficios tampoco son tan astronómicos como las de las grandes (ya sabéis todos cuáles son, sota, caballo y rey), el precio suele ser en muchos casos menor del que demandan estas cárnicas por el servicio. Así que la paradoja es que tenemos pequeñas empresas con mejor producto, mejor servicio, mejor atención (al fin y al cabo, la potencia de compra del cliente es exponencialmente superior a la que tiene ese mismo cliente ante una multinacional del power point) y sin embargo les cuesta horrores hacerse un hueco en las empresas demandantes ya que no cuentan con el prestigio de las carnitas.

Pero bueno, que no quería hablar yo de eso en particular: de lo que quería hablar es de la decisión que uno debe tomar cuando escala: Don Simón o Vega Sicilia? Al fin y al cabo, Don Simón es un vino de mesa sin más aspiraciones que cumple correctamente con su cometido e, intuyo, gana muchísimo dinero produciendo cubas y cubas de semi-calimotxo. Vega Sicilia en cambio tendrá una cifra de negocio muy inferior, e incluso sus dividendos pueden ser inferiores a los de un productor en masa, pero claro… No hay color (y lo digo con conocimiento de causa, jejejeje :twisted: ). E intuyo que la vida en los viñedos de de Vega Sicilia debe ser bastante más interesante que en las plantas de envasado de vino de mesa. Digo yo, vamos, que tampoco tengo los detalles, la verdad.

El problema de querré hacer un vino de calidad es que la escalabilidad está en el precio. Si uno quiere seleccionar tierras y cepas, recoger la uva a mano, prensarlo mediante pisado y demás gollerías más propias del medievo que de la era industrial, existe una cantidad máxima de vino que se puede hacer manteniendo el estándar de calidad. En cuanto quieres hacer mas, comienzas a industrializar y te cargas el vino. Ya me ha pasado con algunas marcas hoy muy conocidas que, en su día, eran brillantes, y ahora apenas sirven para un tinto de verano decente. Así que produces poco vino, muy bueno, y si la gente se pone en cola para comprarlo, vas subiendo los precios hasta que oferta y demanda se regulan.

Pues eso: que cuando uno escala una consultoría artesana puede llegar el punto en el que deba decidir si su objetivo es crear el próximo Don Simón o el próximo Vega Sicilia. Y en eso estamos, o en eso queremos estar. En barrica de roble americano, madurando :-)

Silicon Valley

Escrito el 3 de Agosto de 2010 a las 12:29 

Voy a ver si aprovecho el mes de Agosto para ir, poquito a poquito, retomando el blog. Lo he dejado muy desatendido en los últimos meses, más por un bloqueo creativo que por la carga de trabajo, aunque sinceramente la cantidad de viajes que he hecho últimamente tampoco es que haya ayudado. No se, me tendré que acostumbrar a escribir más en hoteles y aeropuertos, pero por alguna razón no he sido capaz en absoluto durante mucho tiempo, como habéis podido comprobar los habituales de esta vuestra casa.

En fin, que para ver si esto sigue rulando (nota mental: actualizar Wordpress), voy a dejar aquí este video que alguien tuiteó hace el manso de tiempo y que lleva languideciendo en una pestaña de firefox largas semanas… Es un poco tópico, pero en fin, es bonito… :-D

Emprender, crisis, subvenciones, funcionarios…

Escrito el 6 de Mayo de 2010 a las 10:57 

He conocido esta mañana a Susana García. Virtualmente, vaya, pero hay gente a la que ya conoces antes incluso de que te la presenten. Emprendedora, entusiasta, luchadora, incansable, ingeniosa… Y por tanto, rara avis e incómodo forúnculo (perdón, Susana ;-) ) en las mentes de los mediocres pesebreros paniaguados que marcan las políticas de ayudas e incentivos. Con este video viral trata de denunciar una situación que ya hemos vivido muchos en el camino del emprendizaje: comenzar pensando que hay cientos si no miles de líneas de ayuda y promoción del emprendimiento y darte cuenta de que, a pesar de que te consideras joven, innovador, preparado y, en definitiva, candidato perfecto a que alguien al menos te eche algo de cuenta, la realidad es que al final no das el perfil. Los viveros están llenos de empresas fantasma, la subvención TIC es para que te compres un portatil y una impresora, los programas de formación te los imparten cuatro “expertos universitarios” que no han gestionado una empresa en su vida, funcionarios y miembros numerarios del partido que toque, cuando no sindicalistas.

Y casi mejor, Susana, porque como te metas en alguna que otra, acabas toda la vida encandenada a un artificio promocional construido a mayor gloria de la entidad promotora, esperando subvenciones que nunca llegan, pidiendo créditos que se venden como blandos pero que en poco se diferencian de la oferta de cualquier entidad bancaria, encasillada a pequeños proyectos mal pagados para clientes ficticios, como por ejemplo otros organismos o empresas políticamente ligadas a la promotora y, lo que es peor, anudado a los ritmos de una (¿una?) administración que, a juicio de muchos, es la culpable del bajo nivel de competitividad de las empresas Españolas, ya que raro es el sector en el que la administración, en la forma en la que toque, no sea “el gran cliente”. Y encima endurecemos la ley de contrataciones para que solo los grandes monstruos, burocráticos y ministeriales como las administraciones mismas, puedan acceder a la parte del león de estos contratos, no sea que entre algo de aire fresco en un despacho y se nos desmenuzen las momias.

Encadenando pensamientos, a ver si así salgo del bloqueo creativo del blog que ya me dura: ayer en un programa de estos de reporteros-callejeros-viajeros salía una familia, orgullosa gestora de una gran red de academias que el año pasado movió 35 millones de euros preparando a más de siete mil españolitos cuya principal meta en esta vida es sacarse una plaza de funcionario. Chupense ustedes esta, Gautama Buda, Lao Tze, Sócrates, Eduard Punset y Paulo Cohelo, la iluminación y la sabiduría estaban al final en unas buenas oposiciones . Pues la familia en cuestión declaraba sin tapujos que su hija se había podido ir a vivir a un piso porque, a parte del estipendio dispensado por la familia, disfrutaba de una beca de 400 euros al mes. A ver, que tampoco tengo yo todos los datos y a lo mejor la cosa está muy justificada, pero que pensaba yo que el concepto de “beca” está unido semánticamente al de “subvención”, y lo que ha unido el DRAE no voy a venir yo a separarlo. Y subvención viene de “subvenir”: venir en auxilio de alguien o acudir a las necesidades de algo. Pues ya me contarán mis queridos y desatendidos lectores las necesidades de auxilio de la interfecta. Perdonen si me indigno, pero es que ese dinero lo pongo yo. Pero aquí, como dice el maestro Reverte, no passssssa nada. Porque cuando las administraciones tienen, cito a un V.C. extranjero, “way too much money” y poco talento para gestionarlo, al final todo lo que se nos ocurre es soltar la guita a manos llenas. Que además tiene el efecto estupendo de comprar y cautivar votos.

Pasta a manos llenas. Como decía Gomaespuma, “dinero no habrá, pero pa tontás…”. Pues sí. Pa tontás, todo el que quieras. Susana menciona varias. Y aunque sea un cierto ejercicio de catarsis, es verdad que uno, que se considera emprendedor, se siente maltratado por un entorno político hostil que, luego, dedica millones a analizar cómo se puede potenciar el tejido empresarial y el emprendizaje en un ejercicio digno del despotismo ilustrado: todo por los emprendedores, pero sin los emprendedores.

Me bizquea el izquierdo hacia Grecia, porque si no me falla la brújula del Android estoy mirando al sur. Apañados vamos.

PD: mi pequeña ayuda a Susana, aquí estan sus proyectos

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www.hazcoaching.com

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www.susanagarcia.es

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Deja de quejarte y actua

Escrito el 29 de Marzo de 2010 a las 9:38 

Vía el twitter de Consultor Anónimo.

Releyendo a los clásicos

Escrito el 24 de Noviembre de 2009 a las 10:43 

La perspectiva de los años siempre aporta nuevas lecturas a los buenos libros. Incluso si son pocos años, si han sido intensos aportarán matices, vivencias, experiencias, nuevos paradigmas… Al final, nosotros leemos los libros, pero de alguna forma, como dice Terry Pratchett, el libro también nos lee a nosotros. A veces es como encontrarse con un viejo amigo: las cosas no son las mismas, y probablemente no sientas esa conexión tan profunda e intensa que había hace tiempo, pero también nos sirve para vernos de alguna manera reflejados en el espejo de su perspectiva y para comprobar que, a pesar de todo, las raices siguen ahí, y que siempre puedes contar con esa persona (ese libro, en este caso).

Por eso me está encantando releer a mi gurú de los recursos humanos, Ricardo Semler, a quien leí antes de hacerme empresario. Mucha gente que ha ojeado “Radical” tiene la visión de que Semler predica el “flower power” de anarquía y cerveza fría, de paz, amor y el plus p’al salón. Sin departamento de recursos humanos, sin controles, sin reglas…Lógico. Uno es empleado y lee solo la parte que conviene al empleado. En Scrum por ejemplo (para mi audiencia Agilista, jejejeje ;-) ) esto sería “el Dueño de Producto no puede intervenir en el Sprint“, pero luego no aceptar compromisos, no dar estimaciones, no reportar diariamente, no mejorar la velocidad…).

Que no. Que no, hombre, que no. Que no os estáis leyendo toda la historia. Repasad. Concretamente, algunos pasajes de “El fin de semana de siete días”:

Al final, todo se reduce a la actitud. Semler lo resume con un ejemplo: “la mujer de la limpieza de Semco (la empresa de Semler) es tan importante como el más alto de los ejecutivos. ¿Por qué? Cuando el consejero delegado de nuestra fábrica de balanzas digitales le preguntó cuál era su trabajo, la limpiadora contestó sin dudarlo ‘fabrico balanzas’”. Mientras ni entendáis esto, queridos, ya podéis chillar, patalear, quejaros, llorar y culpar a la economía, al sector, a los clientes, a los jefes, a la vida, al tiempo, al espacio y al sum sum corda. Y sobre todo, yo no puedo explicaros lo que es Matrix: lo tenéis que ver por vosotros mismos.

Píldora roja, chicos. Píldora roja.

¿Quién dirige y quién paga?

Escrito el 20 de Noviembre de 2009 a las 19:57 

El cliente, of course. Fin del artículo, estoy muy liado.

Bueeeeeeno, vaaaaale, es verdad, llevo un montón de tiempo sin escribir, vamos a darle un mínimo de literatura.

La cosa surge hace unas semanas en un proyecto con un cliente en el que estoy proponiendo, como ya he hecho con éxito en otros muchos sitios, montar una tarde de viernes de cada dos como “tarde de laboratorio”. La idea no es mía directamente, la tomo prestada de Henrik Kniberg, y como está en Internet a disposición del respetable sería tontería guardármela en plan “secreto de empresa” o “know how”. Ala, el que quiera ya puede ponerse a ello, que el mercado es de todos. Arrieritos somos :-D .

Suponiendo una tarde cada dos semanas, la inversión total de I+D de la compañía estaría por debajo del 5%, algo que considero peligrosamente bajo en una empresa que depende fundamentalmente del capital humano y del conocimiento y capacidad de sus desarrolladores, pero por algo hay que empezar. Total, que el cliente a priori acepta bien la idea, pero hay una cosa que no acaba de ver claro. ¿Cómo le dice al cliente (al suyo) que los desarrolladores no están a piñón con el proyecto, que están “jugando” en el laboratorio?

Ahí es donde yo me quedo a cuadros claro. Quien me conoce sabe que no creo que los desarrolladores puedan sacar más de seis horas buenas-buenas de programación al día, y eso defendiéndolos a saco de interrupciones y context-switching. Lo que nos deja dos horas al día para slack (relajación, desayuno, café, facebook, twitter, blog ;-) ), gestión del proyecto, actividades de la empresa (informes, reuniones), I+D (incluiría la formación aquí) y, lo que hay que perseguir, gasto, el enemigo en Lean: re-trabajos, esperas, errores y mantenimientos, pérdidas de tiempo, procrastinación, charlitas de pasillo…

Todas esas cosas nadie las cuestiona. Se hacen. Cuando los desarrolladores reportan otra estupenda semana de 40 horas dedicadas al proyecto dormimos tranquilos, pero la verdad, la terrible verdad, es que muchas veces ni siquiera han salido 20 horas buenas en la semana. Que demonios, a veces no salen ni diez. Pero reportamos 40, el Jefe de Proyecto contento porque se factura y el cliente preocupado porque no entiende cómo leches después de 40 horas con el proyecto apenas tiene una pantallita de bienvenida a la aplicación. “Es que esto es muy complicado, Jefe”. Facturita al canto.

A lo que vamos: que podríamos ser honestos y, si cobramos 1.500 euros por consultor a la semana, reportar 20 horas a 1.500 euros. Pero entonces los chapuceros de nuestra competencia dicen que ellos son más baratos, que ellos cobran 1.500 euros por una semana de 40 horas. Sus consultores no desyunan, no van al baño, no asisten a reuniones, no responden correos, no leen en Internet, no tienen Facebook… O eso, o pasan 80 horas a la semana en la oficina, claro.

Y entonces somos poco competitivos. Así que subimos las horas y ponemos ese “100% de dedicación al proyecto” que al cliente le gusta tanto. Y todo el que ha estado en una consultora sabe que luego la gente está cargada al 200%, al 300%… Y lo que es peor: el cliente lo sabe también, pero hace como que no y baila el juego. Las cosas son así, siempre lo han sido.

Bueno, eso está bien para los que aun vivis en Matrix y dependéis del sistema tanto que matareis por defenderlo. Pero los renacidos en Sión, los que hemos estado en el otro extremo de la realidad, los que tenemos clientes con los que se puede colaborar, crecer y pasarlo bien… Nosotros vemos las cosas de otra forma.

Por lo pronto seguimos y asimilamos el dicho de Tom Peters : ¿Quién dirige la compañía? Los clientes. Los habitantes de Matrix oyen esto y dicen “el cliente quiere muchas horas gratis”, y crean una realidad en la que solo van a comprarles ese tipo de clientes. El que vaya a pedir un proyecto a una de las grandes “cárnicas” ya sabe a lo que va. Pero el estado mayor de Sión se reune y cuelga en la web (en la más fea de la Internet, eso sí) un manifiesto en el que declaran que el cliente lo que quiere es producto funcional, adaptación a los cambios, colaboración y trato personal. Y eso es en lo que creemos.

¿Quién paga las horas de I+D? El cliente. ¿Quién paga la fiesta de la empresa? El cliente. ¿Quién paga las nóminas, incluyendo la de la limpiadora? El cliente. Todo lo que no sale puntualmente de una ampliación de capital o un préstamo es, tarde o temprano, pagado por el cliente. Costes de infraestructura, maldita sea, repercutidos directamente en el coste del producto o en la tarifa horaria. Lo que el cliente quiere no es saber cuanto gastamos en donuts. Quiere un producto cojonudo muy bueno, a muy buen precio y muy rápido. Y eso se consigue siendo muy bueno y muy rápido. Y a eso se llega desarrollándose y mejorando.

Y para poder ser competitivos está bien que intentemos reducir el gasto (Muda, en la terminología Lean) y que los costes de gestión sean lo más eficientes posibles. Pero ponerse a recortar en I+D, y más con los vientos que corren… Y encima usar para ello la excusa de que el cliente es lo que quiere… En fin, no puedes salvarlos a todos, Neo.

Famous Failures

Escrito el 20 de Octubre de 2009 a las 0:29 

Si nunca has fallado, nunca has vivido.

La vida es riesgo.

Gracias a Sergio por pasarlo ;-)

Tetuan Valley

Escrito el 17 de Septiembre de 2009 a las 18:29 

El que me conoce y me lee sabe que no simpatizo con las incubadoras de empresas “al uso”, lease: instrumento politizado, criterio de selección basado en el nepotismo, construidas como un fin en sí mismas y no pensando en las propias empresas, formación de libro, pero de libro incunable y vetusto, formación y asesoramiento ofrecidas por funcionarios que no crearían una empresa ni aunque les apuntases con una pistola, empresas eternizadas en sus zulos (aunque los estatutos del engendro digan otra cosa) y, al final, aportación de dos o tres proyectitos del vecino político de turno para que las empresas puedan sacar la nariz del agua y subsistir miserablemente, lo justo para decir “¿ves? ¿ves? hemos creado empresas” y hacer alguna foto. Tope emprendedor, tope innovador y tope cooperativo. El objetivo era llenar un edificio de empresas y lo hemos logrado.

Dinero de impuestos que se gasta en infraestructuras para empresas que facturan a dinero público. No hace falta haber estudiado fisica y el teorema de la continuidad, pero ayuda: lo que entra menos lo que sale es lo que se queda dentro. Entran impuestos, no sale nada… En fin, no me extiendo más. Tal vez o quizás con toda seguridad mi propia experiencia personal ha sido muy negativa e indudablemente habrá al menos un justo en Gomorra (pero también muchos injustos pesebreros ejerciendo el gerundio de Sodoma, la verdad).

Otro gallo nos cantaría, con bastante probabilidad, si este tipo de entidades no se construyeran desde el estamento político sino desde el propio tejido emprendedor. Y aquí tenemos al sempiterno y habitual de estas sus páginas, el señor Inkzee a.k.a Barrera, con los amigos de Okuri, proporcionando espacio de oficina con todos los servicios por 125€ al mes en Madrid (que estoy yo por rentarle una mesilla o dos para tener allí base de operaciones), creando un programa de lanzamiento de start-ups en lo que han venido a llamar el Tetuan Valley, promocionando un ambiente internacional con uso cotidiano del inglés como instrumento de trabajo y, en general, poniendole las peras al cuarto a Gallardón, a las redes de business angels y al sum sum corda. Demostrando que para hacer estas cosas no hacen falta presupuestos millonarios sino gente con talento y ganas. Ahi va eso.

Tuviera yo unos años menos en Madrid y las cosas tan claras como ahora… Anda que iba a tardar mucho en acampar allí. ¿Y tú? ¿Qué excusa tienes tú?

Y-Combinator Start-Up Library

Escrito el 9 de Septiembre de 2009 a las 13:06 

Y-combinator es un grupo de capital semilla (inversión de entre $5.000 y $20.000 en las estapas iniciales de la empresa a cambio de un 5-10% de las acciones de la compañía) así como una incubadora de empresas que cuenta con una impresionante red de emprendedores, inversores y asesores (incluyendo a los señores de Sequoia, que ha metido dos millones de dólares recientemente) y que ha puesto en marcha una serie de formatos y actividades para el lanzamiento de start-up’s que están siendo replicadas por muchos grupos similares a nivel internacional. Cada año escogen entre veinte y cuarenta proyectos de entre cientos de solicitantes para introducirlos en su programa de lanzamiento. Algunas de las empresas que ya han conseguido lanzar su IPO incluyen Reddit, Loopt, Scribd, Justin.TV, OMGPOP, Xobni, Disqus, Heroku, Dropbox, Posterous, Backtype, Clustrix o ZumoDrive.

Creo que fue el incansable Twitter del incansable Alejando Barrera el que enlazó (probablemente durante el verano) la pestaña que me acabo de encontrar haciendo limpieza en el firefox y que quiero dejar aquí archivada. Se trata de un compendio de textos startuperos titulado “La biblioteca Start-Up de Y-Combinator” que incluye textos de la propia YC, los ensayos de Paul Graham, artículos seleccionados (incluyendo The Long Tail), la historia de Ars Digita, la historia de las creaciones de Google y Yahoo… En fin, que si vais de rollo Start-up, es un must.

“Ya, pero…”

Escrito el 27 de Agosto de 2009 a las 9:21 

Si alguno os habéis paseado por la calle con “La semana laboral de cuatro horas” de Tim Ferris, cuya portada reza “no es necesario trabajar más”, con bastante probabilidad alguien os habrá abordado para preguntaros en tono de incredulidad “¿es verdad eso?”. Ese es el problema de los que hemos cambiado el paradigma laboral: que vivimos fuera de Matrix y no podemos salvarlos a todos.

Aprovechando estos días de descanso y reflexión, y a pesar de que mi pila de lectura pendiente amenaza con desbordarse, me ha apetecido releerlo de nuevo y me lo he llevado a la playa. Una amiga me hizo la pregunta del millón - ¿Es eso verdad? Le contesto que sí, que hay gente que no necesita más de cuatro horas a la semana para gestionar sus activos, siempre que previamente hayas automatizado los procesos al máximo y hayas conseguido una gran disciplina tanto laboral como en la gestión de tu tiempo, pero que lógicamente hay que ir empezando con objetivos menos ambiciosos. Pone cara de incredulidad y me dice “ya, pero eso le vale al que es rico”. Le contesto que no. Que yo por ejemplo he reducido mi joranda laboral a una 30 horas semanales, y que algunas semanas (por ejemplo en Agosto, que el pais se paraliza) he estado cerca de las cuatro horas semanales, lo suficiente para responder algunos correos, cerrar algunas fechas, estudiar algún pliego y “maquear” alguna oferta precocinada desde la playa, todo siguiendo el principio de Semler de “todos aprendemos a llevarnos trabajo el viernes a casa, pero no a escaparnos al cine un miércoles por la mañana”.

Sigue poniendo cara de incredulidad. “ya, pero es que tú tienes una empresa…”. Le digo que evidentemente. Que siendo asalariado va a ser muy complicado implementar un cambio de ese calibre, pero que mucha gente ha conseguido acuerdos de teletrabajo o han cambiado su tipo de relación con su empleador para pasar a ser freelance, y si eso lo acompañas de una mejora de la productividad del 50 al 80% (algo que yo he conseguido en algunos clientes en pocos meses de trabajo) puedes hacer el mismo trabajo que vienes haciendo ahora mismo en 15 o 20 horas a la semana, dejándote el resto del tiempo libre para ir haciendo todas esas cosas que estás postergando porque “el trabajo no te deja” (que esa es otra de la que hablar largo y tendido). Que mucha gente monta una empresa y se encuentra esclavizado a jornadas de 16 horas y estress galopante. Pero que en cualquier caso el que algo quiere algo le cuesta.

“Ya, pero es que eso es muy complicado, y además hay muchos riesgos, porque con la crisis que hay ya me dirás tú, y además de lo que yo trabajo ya me dirás tú como se monta una empresa, tú es que has tenido mucha suerte…”. Desisto. Sonrio levemente y digo “claro, tienes razón”, y cambio rápidamente de tema (lo buenos que están los mojitos que sirven en la piscina de la urbanización, o algo así). No puedes salvarlos a todos, Neo. No puedes salvarlos a todos.

Morfeo

“You have to understand, most of these people are not ready to be unplugged. And many of them are so inert, so hopelessly dependent on the system, that they will fight to protect it.

Subvenciones, burocracias, políticos y chiringuitos

Escrito el 31 de Julio de 2009 a las 12:04 

Retomo mi andadura blogosférica porque la ocasión lo merece. Todo el mundo a leerse a la voz de ya la odisea chiringuitera en tres actos de mi amigo Frank (así, con K, para los que lo conocemos con solera ;-) ).

Impagable, Frank. Impagable. Por cierto, me debes una visita este verano. La cocina y el whisky los pongo yo :-)

Video de la charla “contratos Ágiles”

Escrito el 10 de Junio de 2009 a las 14:44 

Los amigos de Autentia han subido ya a su canal de Youtube los videos de la charla que celebramos la semana pasada. Como muestra un botón:

Enjoy! ;-)

Fontaneros, hamburguesas, Kiyosaki y otras hierbas

Escrito el 26 de Mayo de 2009 a las 9:18 

Decía un amigo mío hace tiempo que hay una diferencia importante entre ser fontanero y tener una empresa de fontanería, y estas palabras se me quedaron grabadas a fuego. La diferencia fundamental es que en el segundo caso existe una estrategia de salida: el día de mañana, podemos poner a alguien a dirigir la empresa o venderla a alguien y quitarnos de enmedio sin que la empresa pierda por ello su valor. En el primer caso, por mucho que uno tenga la forma jurídica de sociedad limitada e incluso tenga a gente trabajando para él, uno no deja de ser un autoempleado. Como yo.

Estos días ando releyendo “El cuadrante del flujo del dinero”, que encontré el otro día en la estación de Santa Justa editado en castellano. En él Kiyosaki comenta que muchas personas vienen a hablarle de su idea o a proponerle negocios y hablan de las bondades de su producto, lo que lo hace exclusivo, la enorme diferencia que existe con los demás productos del mercado… Y Kiyosaki siempre les pregunta “¿Es usted capaz de hacer una hamburguesa mejor que McDonalds?”.

Claro, el 100% de los encuestados responden que sí, que es fácil hacer una hamburguesa mejor (tendríais que probar las que hago yo con pan rallado, ajo, perejil y soja ;-) ). Pero entonces Kiyosaki les pregunta “¿Es usted capaz de montar un sistema de negocios mejor que el de McDonalds?”. Y claro. No.

Pues creo que eso nos pasa un poco a nosotros: tenemos productos muy buenos, posiblemente líderes de su sector a nivel nacional. Pero no tenemos un sistema de negocio. Tengo la impresión de que todo depende de que yo vaya de allá para acá soldando tuberías, y si me tomara un año sabático probablemente el negocio habría desaparecido a la vuelta (sin mencionar el cese de flujo de efectivo mientras tanto). Este era eñ año de dar el siguiente salto cualitativo, pero aunque tenemos mucho trabajo la verdad es que se nota la coyuntura y la dimensión de los encargos nos hace permanecer a flote, pero no crecer suficientemente como para abordar un cambio de esta índole.

En fin, qué sería del camino sin la próxima meta… ;-)

OMFG (dispositivo “sexto sentido”)

Escrito el 16 de Mayo de 2009 a las 12:53 

Aunque yo lo lamaría dispositivo “Minority Report”

300$ con componentes “off the shelf”. Alucinante. Recomiendo verlo hasta el final. Y por cierto, si no conocéis aun las charlas de TED ya tardais…

Vía Albert García.

Si no me fallan las cuentas…

Escrito el 18 de Febrero de 2009 a las 10:07 

…ayer, hoy o mañana más o menos, Proyectalis cumple dos años. Enhorabuena a los premiados. El balance general es muy positivo, aunque he tenido baches el último año intentando hacer crecer la empresa, y este año que viene por delante no se si es el más propicio para seguir intentándolo. Pero bueno, el año será propicio o no, pero si pretenden que deje de trabajar en ello tendrán que arrancármelo de mis manos frías y muertas.

Gracias a todos los que seguís las peripecias empresariales de este vuestro humilde y seguro servidor.

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