Carta de una alumna
Escrito el 29 de Octubre de 2010 a las 9:23
Termine ayer la primera edición sobre el curso de gestión de personas en proyectos Ágiles de Proyectalis, un proyecto en el que he volcado un gran esfuerzo este año y que debo decir que ha sido una gozada y promete darme muchas satisfacciones en el futuro. La primera ha sido el propio curso en sí, en el que me he divertido muchísimo y he sentido que había mucha energía entre los asistentes y yo. La segunda la recibí ayer por la noche, casi-casi de madrugada, y se trata de un correo de una de las asistentes, cuyo extracto reproduzco aquí:
Hola Ángel,
he asistido al curso que has impartido en CEIN sobre gestión de personas ágiles y estos dos días no he parado de pensar en toda esta metodología que nos has planteado.
Te confieso que para mi este curso ha sido como re-despertar un montón de sensaciones interiores, que por seguir la inercia de lo comunmente aceptado, no te planteas proponer a tu alrededor. Conceptos obvios y de sentido común pero que increíblemente no somos capaces de percibir (o defender a capa y espada) a pesar de estar, ya no delante de nuestros propios ojos sino en nuestro interior.
He aquí una nueva discípula, convencida de muchas de las cosas que has comentado que intentará venderlo en la empresa donde trabaja, esperando ponerse en contacto con vosotros lo antes posible y contribuir a profetizar esta metodología.
Admiro el convencimiento que muestras al defender tus valores como empresario de que entre todos podemos hacer de éste un mundo mejor, sin que sea necesario constituirse como ONG y trabajar sin ánimo de lucro. El mundo empresarial puede aportar mucho más que dinero, beneficios, rentabilidad, creación de empleo y demás argumentos políticos.
En realidad, este curso, además, me ha tranquilizado, porque me frustraba el hecho de tener que mentalizarme sobre la necesidad de autoconvencerme de que éste es un mundo de tiburones en el que cada uno debe luchar por su propia supervivencia y no perder el tiempo por los demás. Y francamente, no me agradaba nada la idea porque esa actitud no se corresponde con mi personalidad, no sale de mi. Pero a veces, una no se siente correspondida por el entorno y llega a sentirse sóla, ingénua, obstinada,… al intentar compartir con los demás, defendiendo que hay un equipo que debe remar en la misma dirección, para en definitiva, conseguir beneficio para todos a largo plazo.
Siempre me ha resultado frustrante que el mundo en muchas ocasiones queda intoxicado cuando la ambición por el dinero y los intereses ciega a las personas/organizaciones desviándoles de los buenos propósitos y la ilusión que en un principio surgen con los nuevos proyectos que se inician pretendiendo aportar a la sociedad. Enhorabuena por tu actitud. Espero que cada vez más gente y organizaciones tengan el coraje de unirse a esta forma de actuar. Humildemente, no me quiero incluir, porque estos días me has hecho recapacitar sobre la necesidad de defender mis ideas y no darme al conformismo tan alegremente
Te deseo mucho éxito en tu proyecto empresarial y social.
Y… que puedo decir. Que me quedo sin palabras. Que la vida es una gozada. Que no hay nada imposible, y que la misión de crear un mundo mejor que me autoimpuse hace ya unos años parece que no es tan descabellada como parecía. Que tenemos razón los que decimos que quizás un hombre no puede cambiarlo todo por si mismo, pero puede convencer al resto para que lo hagan. Que el trabajo, el esfuerzo, la constancia y el coraje dan sus frutos.
Que seguimos adelante.
De todo corazón, gracias a todos los que durante este tiempo me habéis mostrado que el trabajo que realizo os está ayudando a cambiar la forma en que vivís y está contribuyendo a hacer vuestro mundo un poquito más feliz. Hay pocas cosas más importantes. :’)
Resaltado en Slideshare
Escrito el 1 de Octubre de 2010 a las 9:06
No hay como hacer los power point en inglés y hacer un poco de Marketing… Pero el caso es que los de Slideshare han colocado una presentación mía entre los destacados de Business & Management durante 16-20 horas, a ver qué sale de esto

Una sola persona
Escrito el 27 de Mayo de 2010 a las 10:39
Hace poco hablaba sobre cambio, desarrollo y kaizen en uno de mis cursos, y uno de los asistentes apuntó que “los cambios los tendrían que hacer los de arriba”. Cuando empecé a argumentar que todo el mundo tenía que aportar en su medida y que el cambio es cosa de todos, me interrumpió diciendo “ya, pero es que una sola persona no puede cambiar nada“. Intenté decir que personas solas como Ghandi, Lennon, Buda, Sócrates, Lao Tze, Luther King o Mandela habían creado cambios significativos a nivel mundial, pero se armó una pequeña tangana en la clase y tuve que sacar mi probervial “manguera de butano” y liarme a gomazos con los riñones de los subversivos hasta retomar el hilo del curso
Pero la verdad es que me quedé tocado, porque una afirmación como “una persona sola no puede cambiar nada” torpedea drásticamente la línea de flotación de todo en lo que realmente creo. Lamentablemente, o la gente cree en la proactividad, entendida como darse cuenta de que es uno mismo el que tiene las riendas de su propia vida, o no cree en absoluto. Y uno puede ir sembrando argumentos y ejemplos, pero hasta que algo no hce “click” en la mente de la persona, no hay mucho más que se pueda hacer. Y la mayoría de las veces ese “click” no llega a producirse nunca.
Pero incluso si uno no llega a fichar por el bando de los proactivos, los emprendedores, los innovadores, los revolucionarios, los líderes o, llanamente, los luchadores, incluso en ese caso hay un argumento que me faltó en aquel momento, y que aprovecho para archivar aquí: una persona sola puede concienciar al resto. Quizás no puedes enfrentarte solo a la maquinaria corporativa, la cultura imperante o la inercia burocrática, pero a veces basta con que alguien señale el problema públicamente y ayude a que todo el mundo vaya formándose una opinión común sobre la solución necesaria. Y entonces ya no se trata de una persona sola.
Es una versión constructiva de lo que yo llamo “el derecho al pataleo”, probablemente el penúltimo derecho que nos queda ante una situación desagradable en la empresa. ¿Que cuál es el último? El último derecho es pirarse a otro sitio donde sí escuchen a las personas, claro
Promociones
Escrito el 17 de Septiembre de 2009 a las 9:33
La verdad es que la presentación de Netflix sobre la que hablé el otro día da para una saga. Uno de los aspectos que me gustó fue su política sobre las promociones internas: para que una persona sea promocionada, debe ser una super-estrella en su puesto actual. De hecho, debe reunir suficientes cualidades como para ser contratada para el nuevo puesto en caso de que se presentase desde fuera de la compañía. Y sus compañeros deben corroborar la aptitud de esa persona para el puesto.
Este es un principio básico de Lean Leadership: para ser promocionado, usted debe de ser excelente en su actual puesto. El objetivo es que usted pueda tutelar, guiar, mentorizar, apoyar y formar a personas que desempeñarán el trabajo que usted hace ahora. Así que ¿cómo pretende hacerlo sin conocer perfectamente los entresijos del mismo?
Esto va totalmente en contra (yet again) de lo que los occidentales hemos hecho tradicionalmente: el principio de Peter. Cada persona es promocionada hasta alcanzar su propio nivel de incompetencia. Usted es un programador fuera de serie y promociona. Entonces es un analista excelente y promociona. Entonces es un buen jefe de proyecto y promociona. Entonces es un jefe de departamento deplorable, y ya no lo promocionan más. Y por el camino hemos perdido un programador fuera de serie (que a lo mejor sólo quería programar) y hemos ganado un jefe de departemento deplorable.
Scott Adams hizo la situación peor en los 90 enunciando el principio de Dilbert: los buenos tiempos del principio de Peter, en los que usted tenía un jefe que había pasado por etapas previas de competencia se terminaron. Ahora los incompetentes salen directamente de las escuelas de negocios con su MBA debajo del brazo y son puestos directamente en puestos de responsabilidad. Antes tenías a un jefe que te decía “en mis tiempos era capaz de tirar 800 líneas de cobol solo en una mañana, así que menos quejarse ya te puedes poner con esto“. Ahora no saben lo que es cobol, pero repiten slogans revenidos como “trabaja de forma más inteligente, no de forma más dura” mientras meten bizcochos sobre nuestras magdalenas.
Alguien puede confundir el principio de Peter con la política de Netflix, pero hay una diferencia fundamental. En Netflix, promocionan al programador excelente a analista bueno, pero no será Jefe de Proyecto hasta que sea un analista excelente. And so on. Por el camino, debemos ir aportando a los empleados que deseen promocionar la ayuda y el estímulo suficiente para que persgan ese camino de mejora continua (Kaizen.. Si es que todo encaja al final, ya lo veis
).
En algunos casos esto podría parecer injusto, ya que otra conocida ley de Dilbert establece que las personas de fuera de la empresa siempre parecen tener más talento que las de dentro (hasta que las vamos conociendo, claro). Esto es cierto y lo he visto ocurrir en algunas ocasiones: se ficha a un gerente estrella que viene de Chachi&Sons donde ha sido Superb Manager of Everything Cool y seis meses despues nos damos centa de que es solo otro puñetero inutil con un papá rico que le pagó un master por una universidad extranjera prestigiosa y le proporcionó una pila de contactos (si no habéis leido aun a Fuckowski, reserváos una tarde y poneos con ello ahora). El lado malo de esta política es que un empleado interno que puede ser mejor que esta persona (probablemente incluso aunque fuera sometido a una lobotomía previa) puede ser rechazado por algunos compañeros o gerentes porque “me pegó la bronca en aquel proyecto”, “cometió un falló con aquel enfoque” o “hace molestos ruiditos al masticar”, cosas que a priori no sabemos ni conocemos del recién llegado del exterior. Nuevo punto a favor de reforzar una política de promoción interna frente a la contratación externa (siempre que alguien cumpla con las condiciones de excelencia previa).
Otra crítica posible es que un operario puede ser un crack haciendo tuercas pero no saber nada de dirección de equipos, liderazgo, comunicación, negociación… La respuesta es simple: ¿es más barato traer a un gerente de fuera y que sea un inutil que no entiende nada de lo que está gestionando o formar y desarrollar a este operario en técnicas de gestión si realmente quiere seguir esa línea de promoción?
Conversaciones
Escrito el 14 de Noviembre de 2008 a las 10:15
- A ver, yo creo positivamente que a la gente le gusta avanzar, progresar, tener una sensación de propiedad sobre sus proyectos… Si te pagasen lo mismo por quedarte en casa mirando al techo, probablemente al principio te haría ilusión, pero a la larga querrías hacer cosas.
- ¿A mi? a mi no. A mi que me bequen. Lo tengo claro, vamos.
- Pero vamos a ver, a lo mejor lo que pasa es que lo que haces ahora es demasiado monótono, poco creativo… ¿No te gusta el trabajado de investigación, aprender cosas nuevas?
- ¿Cosas nuevas? ¿Para qué? Si yo ya se Java, que es lo que necesito para mi trabajo. No se por qué me tendría que poner ahora a aprender cosas nuevas.
- Pero vamos a ver…¿Me dices que la empresa te da tiempo pagado para estudiar, investigar, aprender y no lo aprovechas?
- Hombre, es que estaría bueno que quisieran que aprendamos en nuestro tiempo libre. Yo trabajo mis horas y punto, mi tiempo es mío.
- Pero tío, que no se trata de trabajar, se trata de aprender cosas nuevas, de desarrollarte como profesional… ¿Qué te dice tu jefe de todo esto?
- Mi jefe está siempre muy ocupado, no podemos hablar con él. Además, es el jefe: no se le pueden decir esas cosas.
- ¿Lo has intentado? Por ejemplo, ¿Por qué no quedáis una vez a la semana para comer juntos y charlar sobre estas cosas?
- ¿Otra vez en mi tiempo privado? Mi comida es mi tiempo de relajación y no tengo por qué dedicarlo al trabajo.
- Pero si no es trabajo, es comunicarte con tu jefe, es desarrollar una relación, es…Vale… Olvídalo… ¿E innovar? ¿No te gustaría hacer cosas nuevas, desarrollar nuevos productos?
- A mi no me pagan para pensar.
- Macho, con esa actitud no vas a poder mejorar tu situación nunca.Mira, en Google….
- ¿Google? Menudos explotadores. Te ponen un montón de cositas, guitarritas, pistas de volley, toboganes y cosas así pero es una trampa para que pases más tiempo en la oficina.
- Ya, tronco, pero más tiempo haciendo las cosas que te gustan y relacionándote con gente que tiene tus mismos intereses.
- Yo tengo mis amigos y no tengo por que relacionarme con la gente del trabajo. Eso me pareceríamuy triste. Yo tengo una vida, ¿Sabes?
- Pero… Vamos a ver, ¿A tí te gusta lo que haces?
- No. A mi no me gusta la informática. Estudié informática porque era lo que había, lo que tenía salida. Yo preferiría trabajar en una ONG.
- Pues tío, no te pases el resto de tu vida amargado. Ve trazando un plan que te lleve a trabajar en una ONG dentro de tres años. Ve tomando las decisiones necesarias.
- Yo ya tengo mi plan: jugar a a primitiva.
- […] :-O
TODOS los comentarios son reales y recogidos de diferentes conversaciones y diferentes fuentes en el último mes.
Queda abierta la carnicería de los comentarios. A ver cuanto tardan del menéame en llamarme tirano explotador esta vez… ![]()
Actualización: tal como bien apunta Enderteruel en menéame, exáctamente 12 minutos y 10 comentarios…
PD - actualización: Me recuerdan por la ofi que de muchas de ellas tengo testigos, por si no me creeis…
Adiós a los jefes autoritarios
Escrito el 24 de Septiembre de 2008 a las 17:13

¿Alguna bronca le ha motivado alguna vez a ser mejor profesional?”
Buena pregunta, pardiez. Más aquí. Gracias a Pepe por el enlace.



