Bancos
Escrito el 14 de Enero de 2010 a las 18:55
¡Feliz año!
Aunque sigo intentando no mencionar la palabrita de marrás, la verdad es que las cosas están como están. Y hoy no puedo sino hablar del asunto de la cosa. Por si alguien todavía se pregunta si es verdad o no que los bancos están más restrictivos, ya se lo aclaro yo: no te dan ni los buenos días. Y no hablo por mí, que entre que hemos vuelo a dar beneficios en 2009 (tiene bemoles
, pero no seré yo quien me queje ) y que las cantidades que muevo son modestas aun, tengo la suerte de que me hayan renovado las líneas de crédito tras presentar sólo las cuentas anuales, los IVA’s trimestrales, el impuesto de sociedades, una declaración de bienes, la declaración de hacienda de 2008 y 2009, certificados de estar al corriente de las obligaciones tributarias, certificado escolar, certificado de penales, etiqueta de anís del mono, cartilla de vacunación, fe bautismal y fotocopia compulsada del censo de Vladivostok. Y abrir un fondo de de esos que te regalan una olla express. Y doblar las comisiones, claro, que está el Euribor muy bajo. Si, la de apertura también.
Pero se discutía hace poco en una lista de correo la dificultad de muchos (imposibilidad en algunos casos) para renovar líneas de crédito, aspecto que ya me han comentado casi todos (¿todos?) mis amigos empresarios y algún director de sucursal bancaria, que me ha llegado a asegurar que en España se han extinguido casi el 90% de las líneas de crédito existentes (?). Cuidado de todas maneras con los directores de sucursales, que una cosa es lo que te dicen a la mesa (no les interesa que SU sucursal coja más riesgo, porque entonces ÉL no cobra bonus) y otra el criterio de la entidad. Aunque el director diga que está la cosa muy chunga, vosotros presentad las solicitudes oficialmente. Al que no compra lotería no le toca.
Bueno pero ¿quién se está comiendo el pufo? El estado por partida doble. Por una parte soltando la morterada para asegurar la solvencia y la liquidez de las entidades bancarias, y por otro asumiendo vía ICO muchas de las líneas de crédito que antes proporcionaban los bancos a las PYMES. Que es la risión, porque hace dos años hablabas con un director de sucursal de pedir un ICO y te decía que eso no valía pa ná, porque ellos tenían que hacer el trámite y luego los intereses los cobraba el ICO, pero ahora pides crédito y te dicen que lo mejor es que pidas una línea de liquidez del ICO o algo así, que eso es lo mejor del mundo. Porque así transfieren el riesgo, que ya tienen sus cuentas cargaditas. Vamos, que es totalmente cierto el adagio aquel de que un banco es un señor que te cobra por el paraguas cuando hace sol y te lo quita cuando llueve.
¿Quién más se come el pufo? Las pequeñas empresas. Que a lo mejor es que yo solo veo por lo mío y lo que me toca, pero las medianas y grandes van tranfiriendo a sus proveedores gran parte de las necesidades de financiación (o sea, ahora te pago a 120 días, o ya veremos si te pago), pero a ver a quién le transferimos las pequeñas el marroncete
. Sin contar con pequeños empresarios que están en pérdidas y están pagando (atención) Impuesto de Sociedades “a cuenta” para del 2010, que oiga, si luego vemos que salen pérdidas “ya si eso” le devolveremos el dinero, o se lo retendremos “a cuenta”, ya veremos. Y pagando IVA, claro, incluido el de facturas impagadas. E IRPF. Y seguridad social. Y así, se da la paradoja de pequeños empresarios empeñando hasta la camisa y retrasando las nóminas (con lo que los trabajadores también financian) para financiar al estado y a las grandes corporaciones. Y ni se le ocurra empezar a despedir gente, que le montamos un piquete y una demanda en magistratura que se le va a caer el pelo. So fascista. Que la empresa es de todos, colega.
¿Qué soluciones hay? Pocas. Ajo y agua. Currar mucho. Algunos hablamos de defender a saco el pago por adelantado (me acuerdo de aquel artículo que escribí en 2007 sobre 60, 90 y nunca, ¡que tiempos aquellos y que vigente lo que dije!). Otros hablan de tirar por el ICO, otros por los recursos propios (Friends, Family and Fools, que dicen los guiris). Algunos de hibernar, otros de mandarlo todo al garete e irse al monte a cuidar cabras, comer pasas y hablar con Diox. Despotriques aparte, ¿qué vamos a hacer? Pues caminar. Caminar hasta reventar, ¿que nos queda? Por cierto, que normalmente enero-febrero eran meses bajitos para nuestra empresa y ahora estamos petados hasta Marzo, ¿los famosos brotes verdes? A ver si es verdad.
Actualización 15/01/10 : Me han leido en la Casa Blanca y parece que no soy el único cabreado. Obama impulsa un nuevo impuesto a los bancos.
Oferta y Demanda
Escrito el 15 de Abril de 2009 a las 10:16
Aviso: Ladrillo Tendencioso, Obvio y Pendenciero. Lean bajo su propia responsabilidad y no alboroten.
Albert Einstein decía que la fuerza más poderosa del universo era el interés compuesto. O eso cuentan, ya que parece ser que es una leyenda urbana como la de que en Chino “crisis” y “oportunidad” significan lo mismo. Ya me extrañaba a mi que al Maestro se le escapase en público una pamplina semejante, ya que a las siete mil fuerzas más poderosas que el interés compuesto habría que añadir por lo menos una más: la de la oferta y la demanda.
Oferta y Demanda son conceptos clave en el estudio de la economía (algo que yo hago solo a nivel amateur, que conste). Cuando sale el tema en algún curso o charla, siempre suelo poner el mismo ejemplo: supongamos que yo tengo una empresa de coches de lujo que se llaman Mencendes. Saco mi producto al mercado a un precio de 25.000 euros, y todo hijo de vecino quiere un Mencendes por su estupenda calidad y durabilidad. Pero yo no tengo capacidad de construir coches para todo el mundo, hay una cantidad limitada de Mencendes al año… Una primera opción es aumentar mi capacidad de producción invirtiendo y esperando que la economía de escala haga descender costes, aumentar los beneficios y que ese aumento de beneficios haga rentable mi inversión. Puede que sea así, y puede que no. O puede que me convierta en un monstruo enorme y no sea capaz de seguir manteniendo el nivel de calidad de mis coches. O puede que me haga tan grande que venga una crisis y se me lleve por delante por los elevados costes estructurales a los que he accedido. O puede que no sea capaz de lograr grandes economías de escala y solo ahorre un 5 o 6%, cuando en bolsa u otros mercados podría estar consiguiendo muchísima más rentabilidad.
Pero hay otra opción: dentro de mi plan de Marketing, puedo optar por no ser el lider en costes (el más duro de todos los roles) y ser el lider en calidad e imágen de marca. Así que en vez de invertir en plantas de producción subo los precios de mi Mencendes a 35.000 euros. Y sigue habiendo un montón de gente que lo quiere. Más de los que hay. Así que subo a 45.000, y entonces el número de gente que puede pagar un Mencendes es exáctamente el mismo que el número de Mencendes que vendo al año.
Muy bien: pues entonces 45.000 euros es el precio de mi Mencendes. Punto. Period. Finito. Kaputt. Köniek. Oferta y Demanda. Si lo subo más, habrá más Mencendes que compradores. Si lo bajo, más compradores que Mencendes.
Aparecen entonces hordas de moralistas al grito de “paz, amor…y el Plus p’al salón” que dicen que esto es injusto:
Que el Mencendes cuesta 18.000 euros, y que venderlo a 24.000 ya era un precio muy justo. Que el empresario es un tirano explotador (mi cantinela favorita) que se está embolsando 20.000 injustos euros por cada Mencendes que vende. Lo que no entienden estos señores es que los mercados no entiendes de morales o justicias: funcionan por los inexorables principios de la Oferta y la Demanda, aspectos inherentes a la naturaleza humana.
“Pues lo que habría que hacer es subir los salarios mínimos para que todo el mundo pudiera comprarse un Mencendes de 45.000 euros“, argumento sindical típico. Ups. Craso error. Cuando todo hijo de vecino recibe sus nuevos y relucientes salarios aumentados y van a por un Mencendes, volvemos a lo mismo: no puedo darle Mencendes a todo el mundo. Así que subo a 55…A 65… Y eso, niños, se llama inflación. Y al final solo pueden comprarse el Mencendes los mismos de antes, pero por el camino hemos hecho que los costes en nuestro país sean tan altos que no hay quien venda un Mencendes fuera de nuestras fronteras. Y hemos perdido competitividad.
Esto, que funciona para los Mencendes, funciona también para los salarios. Al fin y al cabo, hay tres tipos básicos de mercados (si no me equivoco y recuerdo bien las Lectures de economía de Stanford que tengo por ahí): productos, servicios y mercados financieros. Y los mercados de servicios se basan en personas. Comprar los servicios de personas y vender esos mismos servicios. Por lo que el product management, el marketing y el plan de negocio en empresas de servicios se basa en gran medida en el ajuste de los costes de personal y los precios por persona / mes (aaah! ya vemos por donde va el Medinilla).
Así que supongamos que yo oferto un puesto de trabajo para un consultor con titulación superior y tres años de experiencia, con buen nivel de inglés (pondría dominio, pero es que tal como está el patio de los idiomas en España me entra la risa) y excelentes dotes de comunicación oral y escrita… Y lo oferto en 12.000 euros al año. Y claro, no se presenta ni el Tato. Entonces lo oferto a 18.000, y comienzo a recibir candidaturas, pero todas por debajo de lo que necesito. Lo pongo en 22.000 y aparece algún perfil que podría servir, pero no muy motivado….Lo pongo a 24.000 y encuentro lo que necesito. Negociamos una serie de pluses en especie y ventajas laborales sobre esta cifra y la persona firma el contrato contenta. Hop. Ese es el precio de un puesto como el que ofrezco, en una empresa como la que tengo, en un mercado como el que opero. Punto. Period.
Supongamos que lo pongo en 60.000 y aparecen 120 candidatos, todos ellos válidos. Partiendo de la base de que cualquiera de ellos me sirve, negociaré entonces a la baja con estos candidatos hasta quedarme con el que acepte el puesto de buena gana por menos dinero. Y ese será el precio del puesto. Full stop.
¿Que al bajar el salario disminuye la motivación? Hay mucho escrito sobre esto. Si se trata de motivar mediante dinero (pobre recurso, por cierto, pero muy efectivo), la recompensa no puede ser arbitraria (trabaje como trabaje al final gano lo mismo), sino variable. Estoy más que dispuesto a que hablemos de incentivos variables en función de objetivos, pero lamentablemente en el 100% de empresas que he conocido de cerca (incluidas en las que he trabajado) los incentivos eran un “plus” arbitrario que todos los años se convertía en un 75, 80 u 85% de cumplimiento “para no dar el cante”, incluso si habías conseguido más de lo que te habían pedido o no habías hecho el huevo.
¿Que te ofrecen más dinero en Mercadona reponiendo, como decía alguien hace poco en los comentarios de otro artículo? Genial. Oefrta y Demanda. Eso es sin duda porque hay menor oferta de gente que quiera reponer o mayor demanda. Cualquiera de las dos es posible. Ahora mismo la demanda de consultoría no es muy alta, y desde luego es mucho menor que la cifra de nuevos titulados al año, los cuales normalmente no están por la labor de presentarse a reponedores de Mercadona, con todo mi respeto y admiración ante dichos profesionales (reponedores y licenciados), que conste.
“Pero es que el salario no es justo“… Y dale. 1) Nadie te obliga a cogerlo. 2) Esto no va sobre justicia o moral, es un mercado.
“Si tratas a las personas como mercancía no tendrás calidad ni productividad ni…“. Ah, oh, vale. Hagamos una cosa, vente a trabajar gratis. Por el buen rollo. En pro de la calidad, la satisfacción del cliente y el Plus p’al salón. “Es que el trabajo vale dinero y hay que pagarlo“. Pensé que en eso estábamos: en poner un precio al trabajo.
“Es que yo para eso prefiero quedarme en casa“. Ok, estupendo, es tu opción. Si todo el mundo se queda en su casa, subirán los salarios. Pero si mientras tú te quedas en tu casa aparecen cuatro candidatos aptos, uno de ellos conseguirá el puesto y tú te quedarás en tu casa. Sin hablar de la posibilidad de que los cuatro que aparezcan vengan de china, claro. Pero no voy a seguir con lo del offshoring porque entonces dicen que los empresarios amenazamos (¿y qué hacen los candidatos cuando dicen que prefieren irse a casa o al Mercadona a reponer?).
Y luego están las externalidades, que afectan a los mecanismos de oferta y demanda, pero eso es otra historia que da para otro post…
Aviso: ultimamente ando bastante encabr mosqueado con los comentarios sobre este tema en particular, así que se aceptan todo tipo de razonamientos y críticas, constructivas y destructivas, pero borraré inmisericordemente todos los comentarios con comentarios personales o despotriques vacíos sobre lo injusto del mundo, la vida y el sistema capitalista
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Despropósitos hipotecarios varios
Escrito el 23 de Marzo de 2009 a las 14:54
Acabo de estar escuchando por la radio a unos señores que han creado una tal Unión de Propietarios de Viviendas con Hipotecas Impagables, o algo así. Lo busco por Internet y encuentro cosas relacionadas por aquí (¡esa ortografía!), por aquí y por algún sitio más. El portavoz de dicha asociación, que por lo visto cuenta con 19.000 afiliados (40% extranjeros) se jactaba en directo de haber “impuesto” al gobierno medidas como la suspensión total de la deuda hipotecaria si el propietario entrega la casa al banco. Que no me consta, por cierto. A ver si alguien me ilumina al respecto.
El caso es que durante un buen rato ha arremetido contra los bancos y sus prácticas abusivas (en plan “la crisis que la paguen quienes la crearon“). Que no digo que no haya que darles caña a los bancos, pero si como el mismo dice muchos de los casos se dan en familias en las que no hay paro ni ha habido cambios de circunstancias reseñables y, sin embargo (¡Jejeje! Embargo… He hecho un chiste sin querer) , no pueden asumir sus hipotecas ahora mismo… Pues algo hay que explicar. Y la explicación, según estos señores, es que cuando los tipos de interés estaban bajos “la hipoteca era muy barata”. Arrea. Ante la pregunta de si no hacen algo de autocrítica respecto a las obligaciones que contrayeron en su momento, ha salido por peteneras diciendo que la construcción ha sido el motor inmobiliario de España y que ahora todo el mundo la critica. No, si resulta que uno no se compró una casa de 360.000 euros a 40 años por que sí, sino por ayudar a la locomotora económica nacional. Toma jeroma.
A lo que yo quería ir: que ahora reclamamos planes de mora en los pagos de las hipotecas, líneas de crédito para familias que no pueden pagarlas, que los bancos asuman toda la deuda… A premiar la estupidez y la codicia. Y a ver quién es el guapo que sale en público a defender lo que los economistas saben que es necesario: que bajen unos precios que están inflados muchas veces por encima de lo lógico para que por fin el mercado se vuelva a dinamizar. Mientras las hipotecas se siguen pagando solas, ¿quien es el bobo que baja el precio de su casa a ver si la vende?
Ya. El drama personal de cada uno. Lo duro que es quedarse sin casa y entrampado para toda la vida. Medinilla, no tienes corazón. Pero cuando pilles a tu hijo fumando crack, ¿aceptarás como justificación que “estaba muy barato” y que “la culpa es del camello, que le vendío lo que no debía”?
Malditos intermediarios
Escrito el 20 de Marzo de 2009 a las 12:59
Hoy vuelve a salir una de esas noticias comodín que utilizan los medios de vez en cuando (he hecho una lista, pero era tan patética que la he tenido que borrar… Asesinos del juego de rol, perros peligrosos.. Cosas así). En este caso, aprovechando la coyuntura mediática en torno a la economía, han desempolvado la de “el 70% del precio de un tomate lo ponen los intermediarios“. Verbigratia. Puñeteros intermediarios: si no fuera por ellos, el tomate sería mucho más barato. Sanguijuelas. Póngase aquí un dibujo de esos de empresario malo con chistera, puro y gafas negras.
Curiosamente, nunca he visto que alguna de estas noticias vaya avalada por un informe de las inversiones, costes de operación, ganancia neta, riesgo y rentabilidad de ninguno de los dos bandos: productores e intermediarios. Y por otra parte, la solución al asunto parecería sencilla desde la óptica mediática: señores productores, vendan ustedes sus productos directamente en el mercado. Solos o en comandita (vulgo cooperativa).
Así que si la solución es tan fácil y sin embargo el problema persiste, pues debe ser que los productores son tontos. O a lo mejor es que hay una mafia controlada por el lobby de los intermediarios que apalea a todo el que intenta vender su leche en el mercado. O eso, o la solución no es tan facil y lo que es facil es no saber de nada y escribir de todo.
Porque se me ocurre que podríamos hacer el siguiente experimento: yo ordeño un litro de leche y tu la recoges, la tratas, la embotellas, la certificas (registro sanitario, etc.), la llevas al mercado, la vendes, te comes las mermas, caducados y no vendidos con patatas y, al final, nos repartimos el precio al 50%.
Alguno dirá “pero es que para ordeñar un litro de leche hay comprar, criar y mantener la vaca”. Fale. Otro experimento: yo compro una finca, unas vacas y una ordeñadora. Tu compras una finca urbanizable, construyes una fábrica, almacenes y toda la pesca logística, cubas, pasteurizadoras (si es que tal cosa existe, oigan, que uno es teleco), envasadoras, todos los consumibles (botellas, bricks, etiquetas), camiones cisterna, contratas operadores, conductores, almaceneros, comerciales… Y luego nos repartimos el tema al 50%.
¿Hace? ¿No? Ya decía yo…
Cada vez que dices “crisis”…
Escrito el 17 de Marzo de 2009 a las 20:02
Discutía esta mañana tomando café con dos clientes sobre cuánto nos queda de travesía del desierto. Unos dicen que para final de año el sol brillará, mientras que algunos otros dicen que esto puede ir para siete años (¡ala! ¡exagerao! Si es que le dan el Nobel a cualquiera…). Personalmente defiendo la teoría de que la duración de la crisis será directamente proporcional a la cantidad de veces que pronunciamos la puñetera palabrita a lo largo del día.
Explicación: tengo clientes que me están demorando los pagos. Sin embargo, esperan crecer bastante este año (en torno al 15%), han incorporado a veintitantas personas, el mercado responde… Y, aun así, han bloqueado los prespuestos de todo lo que no consideran indispensable (incluyendo el presupuesto de formación y el de consultoría…¡ouch!) y están empleando una política muy agresiva de pagos a los proveedores (por decirlo de una manera políticamente correcta). ¿Por qué? Por prudencia. Por lo que pueda pasar. Por la crisis.
Este es uno de los efectos nocivos de la sobrecobertura informativa de la crisis: nadie se atreve a hacer nada por la crisis. Y como nadie hace nada, la economía no se mueve. Las empresas no compran, los proveedores no cobran, no se invierte, no se contrata. Así que por favor: intenten seguir con sus vidas. Ya sabemos que las cosas están chungas: no las empeoren armando jaleo.
En medio de esto, la patronal y el gobernador del banco de España piden flexibilización de las condiciones de despido para dinamizar el mercado laboral y en El Jueves los nombran “gilipollas de la semana” con el argumento “pero ¿ustedes quieren contratar o despedir?“. Hay que entender que las revistas tienen su audiencia y el carnét de humorista no exige un titulo de economía. Angelitos.
Por cierto, como ejercicio lúdico podéis contar ahora cuántas veces he dicho “crisis” en el artículo (respuesta correcta: cero
).
“Lo siento, su dinero no está disponible temporalmente”
Escrito el 18 de Febrero de 2009 a las 12:19
A estas alturas todos conocéis la noticia. Santander dice que de sacar el 80% de la pasta de su fondo inmobiliario nasti de plasti. Que ellos tienen previsto (¿provisto?) un 10% para el que se quiera bajar en marcha, pero que no hay café para todos. Además la CNMV y el estado amparan estos casos mediante el Real Decreto de 2005 que regula estos instrumentos de inversión. En la humilde opinión de este economista aficionado metido a gestor de proyectos, estas medidas, lejos de ser “injustas” (adjetivo curioso para aplicar a la economía), están pensadas para evitar el crack del sistema. Como ya sabréis, el truco del sistema bancario es que si el 80% de los clientes van a la vez a sacar su dinero… No hay dinero para todos. Eso pasa en el inmobiliario de Santander y en la cuenta corriente de cualquiera. Please, don´t panic. No existe tal cosas como “sin riesgos”. TODO tiene un riesgo inherente, alto o bajo. Hasta las letras del tesoro.
A ver: por ahora, Santander no dice que no vaya a pagar, dice que no puede pagar a todo el mundo al mismo tiempo y sin tiempo de liquidar las inversiones (que esa es otra, meterse a inversor inmobiliario esperando una gran liquidez de tu cartera). ¿Que a todos nos da por saco que eso lo diga un tío que está en la lista forbes de los más ricos del mundo? Ya te digo… Pero por ahora no están haciendo nada ilegal, ya que se acogen a la normativa de la CNMV. La cuestión probablemente sea entonces si están haciendo algo “justo” o no.
Yo por ejemplo tengo (entre otras poderosas inversiones que me equiparan a Soros y Buffet, mwaaa-hahahaha
) una cédula hipotecaria y no se si retirarla o no. Y si fuera a retirarla y me dijeran “lo siento, ahora no se puede” cuando en su día me prometieron liquidez en 48 horas… Pues te aseguro que me esferulan vivo. Mirándolo desde el prisma personal duele y parece que lo justo sea que los banqueros, esos señores de chistera, gafas oscuras, barriga y puro que pinta Manolito Rastaman, saquen dinero de sus abultadas cuentas para cubrir pérdidas o faltas de liquidez (máxime con el aval del estado, es decir, de todos, que se le ha dado a los bancos al principio de la crisis). Pero lamentablementel el concepto de “justicia” y el sistema bancario rara vez van parejos. Siempre podemos irnos a vivir al campo a comer pasas, cuidar cabras y hablar con Diox…
Bonus: mis primos del Blog Salmón lo recogen, pero por ahora no se mojan mucho ![]()
Liquidez
Escrito el 26 de Enero de 2009 a las 12:30
De la enorrrrme película “nueve reinas“, con la siempre genial interpretación de Ricardo Darín. En estos días de contactos con emprendedores me acuerdo mucho de esta frase… ![]()
Diciembre en El Blog Salmón
Escrito el 3 de Enero de 2008 a las 19:39
31 dic | Los viernes sin correo
31 dic | Se acabó el plan prever
30 dic | Huelguistas del metro exigen cesta de navidad
30 dic | Las ventas no son un arte
29 dic | 10 razones para el fracaso
26 dic | Más allá del horario de 9 a 5: el horario de 9 a 3
24 dic | El abuso de las tarjetas de fidelización
21 dic | La cuenta naranja dará un 4,5%
20 dic | Prisa compra sogecable - CNMV suspende cotización
19 dic | Vale por una Wii
17 dic | Impaga, que algo queda
13 dic | El fin del caso Sintel
08 dic | La burbuja oficinista
06 dic | España exporta directivos
03 dic | Kiva, desbordada



