Fechas curso Scrum Madrid
Escrito el 7 de Septiembre de 2008 a las 17:10
Definitivamente el curso se celebrará los días 14 y 15 de Octubre. El lugar se comunicará con dos semanas de antelación a los inscritos. El horario será de 9 a 18, con una hora y media para el almuerzo, que está incluido en el coste del curso. Se entregará a todos los participantes un manual del curso y un certificado acreditativo.
La inscripción está limitada a 15 participantes, por lo que ruego a todos los interesados que formalicen la matrícula lo antes posible. Todos los que habéis contactado por e-mail en info (arroba) proyectalis.com recibiréis hoy mismo un correo con las instrucciones de matrícula.
Por otra parte, con bastante probabilidad convoquemos en breve un curso similar en Sevilla y otro en Barcelona, para lo cuál necesitaremos conocer de antemano cuántos interesados podría haber en cada ciudad. Gracias a los que ya habéis expresado vuestro interés aquí, y animo a todos los que aun no lo hayáis hecho a comentarlo en este mismo artículo.
Curso de Scrum en Madrid
Escrito el 1 de Septiembre de 2008 a las 13:15
actualización: ya hay fechas definitivas para el curso
En la primera quincena de Octubre estamos planteando la posibilidad de celebrar un curso abierto en Madrid. Tenemos a varios interesados, por lo que es más que probable que podamos cerrarlo pronto. Duraría dos días e incluiría ejercicios prácticos como complemento a la teoría, con el aliciente de conocer a personas de otras empresas interesadas en el mundo del desarrollo de software, Agile, la gestión de proyectos… El coste será muy reducido, para facilitar la asistencia de todos aquellos que quieran plantearselo a nivel personal, y el temario aproximado es el siguiente:
- Introducción a la gestión de proyectos
- Scrum 101
- Principios de Agile y Lean
- Planificación en Scrum
- Estimación en Scrum
- Control en Scrum
- Gestión de equipos en Scrum
- Implantando y Escalando Scrum
- Herramientas y referencias
El mínimo de asistentes será de seis y el máximo de doce. Como es habitual, se atenderán las inscripciones por orden de pago. Para más información, correo a info (arroba) proyectalis (punto) com o comentario en este vuestro blog ![]()
Correo de un cliente
Escrito el 4 de Agosto de 2008 a las 13:44
Hola Ángel,[…] El motivo de este correo es doble. Por un lado, reiterarte la satisfacción de todos mis compañeros respecto al curso de SCRUM (algunos me han comentado que es el mejor curso/seminario que han recibido en mucho tiempo) [..]”
No se, hay veces que uno empieza bien la semana, ¿no?
PD: se dice el pecado, pero no el pecador… O:-)
Pluses y Deltas
Escrito el 4 de Agosto de 2008 a las 11:41
Siempre que acabo un curso de formación dedico unos quince o veinte minutos a realizar una retrospectiva del mismo con los asistentes. Es una de las prácticas más importantes de Agile, y entronca directamente con el concepto del Kaizen de los sistemas Lean: la mejora continua y constante a lo largo del tiempo en busca de un estado perfecto que, más que una meta, traza un “norte verdadero”, el camino que debemos seguir día tras día. Hoy mejor que ayer. Mañana, mejor que hoy.
En fin, que me lío: en este ejercicio “post mortem” analizamos lo que ha ido bien y lo que necesita mejorar, lo que ha sido divertido y lo que ha sido más pesado, lo que es esencial y lo que se ha echado en falta. Lógicamente, a lo largo de varias decenas de retrospectivas el curso va mejorando, y amparándome en el hecho de que muchos de los asistentes a los cursos son lectores del blog me atreveré a afirmar que el índice de satisfacción y de éxito que estamos alcanzando con los cursos es muy alto, y en un porcentaje interesante de ocasiones conduce a proyectos más intensos o específicos.
Curiosamente, conforme se fueron puliendo las aristas más evidentes, han quedado un grupo de “deltas” que son casi una constante, y ante los que estamos replanteando incluso nuestra estrategia de comercialización. Lo cuál quiere decir que las retrospectivas están siendo una importante fuente de innovación.
La constante mas evidente es pedir un mayor grado de personalización en los cursos: atacar las cuestiones específicas de la organización y proponer soluciones. Pero claro… Eso tiene un nombre (consultoría) y un precio diferente a la exposición más o menos participativa y creativa de un mismo tema (recurrencia, señores, recurrencia… Hay que productizar
). No obstante, en lugar de limitarme a señalar este hecho (que la consultoría se paga) lo que estamos haciendo es diseñar un nuevo paquete de servicios que consiste en una consultoría previa, unas sesiones de formación y un roll-out workshop, es decir, un día de trabajo en el que los participantes se traen sus proyectos debajo del brazo y trabajamos en la definición de los mismos, el enfoque de desarrollo, las herramientas de visibilidad y control… En el caso de Scrum, creamos o mejoramos las pilas de producto, calendarizamos los sprints, preparamos un release plan, creamos los tablones de sprint, establecemos la mecánica y duración de las diferentes reuniones…
Así, cada cliente puede optar en cada momento por uno de los productos, combinaciones de dos o el paquete completo de consultoría + formación + taller. Hay quien pensará que me hago un flaco favor publicitando a los cuatro vientos nuestras innovadoras estrategias
, pero en el fondo creo en esto, en difundir el conocimiento, las mejores prácticas y las lecciones aprendidas. Al fin y al cabo yo me he beneficiado de la experiencia de muchos que han avanzado antes que yo, y mi creencia firme en los mecanismos del Karma no puede empujarme a otra cosa que a compartir. Además, la experiencia me dicta que las personas que han compartido sus conocimientos recogen frutos a la larga. Al fin y al cabo, es un marketing excelente.
En cualquier caso, tanto si productizais como si no, tanto si paquetizais como si no, lo que sí es muy importante es mantener constantemente un mecanismo de revisión crítica y mejora que permita, sobre todas las cosas, escuchar al cliente, y mantener en todo momento una actitud constructica y positiva al respecto de las opiniones del cliente. Incluso cuando, según nuestro criterio el cliente se equivoca, es mucho más productivo pensar “¿por qué habrá llegado el cliente a esta conclusión? ¿En qué estará fallando mi mensaje?” que enfrascarnos en demostrar al cliente lo equivocado que está (frustrándole además por el camino).
Certificación Scrum Master en Febrero - Madrid
Escrito el 30 de Enero de 2008 a las 19:37
Me comentan que todavía hay algunas plazas disponibles para el seminario de certificación Scrum Master que se celebrará los próximos días 14 y 15 de Febrero en Madrid. Creo que es una buena oportunidad para aquellos que estén empezando con Scrum o quieran perfeccionar sus habilidades como Scrum Master e intercambiar experiencias con otros profesionales. Razón aquí.
Por lo demás, si las fechas no os cuadran, Madrid os pilla mal o el inglés os supone una barrera, ya sabéis que en Proyectalis organizamos cursos similares para empresas en castellano y con una duración de dos días o tres tardes intensivas (fin de la cuña publicitaria
).
Para saber más sobre el CSM, mirad aquí o aquí.
Los clientes opinan
Escrito el 29 de Noviembre de 2007 a las 20:54
¡Ay, estafadores del mundo! ¡Ay, consultores de pacotilla, gurús de papel mojado, expertos sin experiencia, toreros de salón! Arrepentíos, pecadores, el fin está cerca. Porque dentro de poco ya no seremos un porcentaje los que escribimos en Internet: será la norma. Y entonces todos podremos saber cuánto de verdad hay en vuestros discursos y en vuestra venta de burras.
En lo que a mi respecta, aplícome el cuento: aquí tenéis una referencia del curso impartido en Madrid a principios de esta semana. Vale, es cierto, invité a unos vinitos el lunes por la noche, pero quiero pensar que no ha tenido nada que ver
.
Por cierto, que la aplicación que han hecho de Google spreadsheets / Google docs para seguimiento de Scrum me ha sorprendido hasta a mi. Gente amable, simpática, agradecida, con ganas y con iniciativa. Así da gusto trabajar.
Creencias
Escrito el 19 de Noviembre de 2007 a las 21:11
Todos deberíamos creer en algo. Yo creo que me tomaré otro Jhonnie Walker.“
Yo creo en el Karma. No simplemente como un concepto bonito o como una metáfora, como una guía para la vida o como una fábula sobre cómo debemos hacer las cosas: creo a un nivel más profundo. Creo que, intrincada en la maraña elemental del universo, existe una física del Karma que hace que la vida nos devuelva las cosas que hacemos. Esto opera a nivel individual, pero también a nivel colectivo, lo cuál es una mala noticia para la raza humana habida cuenta de lo que le está haciendo al planeta. No soy el único. Hay legiones de personas que, en contra de la evidencia más superificial, piensan como yo, y hacen las cosas bien no solo porque es lo que se supone que deben hacer, sino porque creen firmemente en que con ello construyen una vida y un mundo mejores.
Creo firmemente en que si uno hace las cosas bien, las cosas tienden a salir bien. Puede que no de forma inmediata. Puede que no en la forma en la que uno predijo. Es posible que uno trabaje como un mulo para hacerse rico y al final solo cuente con la satisfacción de haber cumplido consigo mismo, y en los intersticios planares del multiverso el “enanito del karma” sonría al pensar que lo que realmente quería esa persona es ser rico para ser feliz, y que finalmente ha sido feliz.
Creo que cuando uno se encuentra en el centro del caos y todos obran de forma incorrecta uno no debe decir “bah, al demonio con todo, no voy a ser yo el único tonto que siga las reglas”. Todos los días cuando voy en el coche y alguien hace una pirula delante mía, algo que tanto a mi mujer como a mi nos saca de quicio, siempre terminamos nuestra sarta de exabruptos con un “sí, pero nosotros hacemos las cosas bien; porque al que hace las cosas bien, las cosas le irán bien”. Pensamiento positivo, algo en lo que también creo y de lo que también trata el karma.
Por esto me ha encantado encontrarme en Desencadenado (que sí, que ya lo se, que soy un groupie de Borja, qué le vamos a hacer) con la historia de Zappos. Imprescindible.
También soy un pasta-fari y creo en el monstruo volador de espaghetti, pero esa es otra historia que deberá ser contada…
PD: en un ejercicio de narcisismo nunca antes visto en este blog, voy a citarme a mi mismo en una conversación que tuve con un compañero médico este fin de semana:
Yo creo en la formación continua. Pero creo al mismo nivel al que creo en la gravedad o en los tres principios de la termodinámica, es decir, si alguien está intentando discutir conmigo sobre ello le prevengo que es mejor que ni lo intente, ya que no voy a desperdiciar mi tiempo en exponer algo tan simple y evidente.
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Certificación PMP
Escrito el 15 de Noviembre de 2007 a las 18:30
Recibo cierta cantidad de mensajes preguntando por los pasos necesarios y recursos disponibles para obtener la certificación PMP (os recuerdo que estoy en ello). Recuerdo que en su día ya me resultó algo confuso obtener información sobre la forma en la que solicitar el exámen, dónde hacerlo, el coste del mismo o cómo prepararlo. Ervin me ayudó en su momento a solucionar varias de estas dudas, así que os resumo a continuación lo que conozco al respecto:
- La certificación la expide el Instituto Internacional de Gestión de Proyectos (PMI). No es necesario ser miembro del mismo para obtenerla, pero lo recomiendo, ya que da acceso a bastante documentación, la revista e incluso a un descuento para hacer el exámen. Haceos miembros, haced el exámen y determinad en el futuro si queréis seguir pagando la cuota correspondiente. Lo que hoy por hoy no me ha merecido la pena aun es haberme apuntado a los grupos de interés de telecomunicaciones y administracion (GovSIG), así como al capítulo de Madrid (que, sinceramente, no ha hecho nada desde que soy miembro). Obviando los costes de estos tres grupos creo que la anualidad del PMI no llega ni a los cien euros, así que creo que es interesante para todos los que queráis hacer carrera en esto de la gestión de proyectos.
- Para poder optar al certificado hay que tener un mínimo de 4.500 horas de experiencia en gestión de proyectos si se cuenta con una titulación universitaria y 7.500 en caso contrario. Además, hay que haber recibido al menos 35 horas de formación específica sobre gestión de proyectos. Estos aspectos se declaran en la solicitud de certificación con bastante detalle, y a un porcentaje de los solicitantes se les requiere que aporten documentación que respalde la experiencia y la formación acreditadas.
- Para solicitar el certificado hay que acceder a la web del PMI a través de http://www.pmi.org/certapp. Necesitaréis crear un usuario válido.
- Una vez rellenada la solicitud, el PMI la estudiará y te dará el visto bueno o te pedirá más documentación en pocos días
- A partir de que se te considere apto, una vez pagadas las tasas del exámen (entre trescientos y pico y cuatrocientos y pico euros dependiendo de si eres miembro del PMI o no) puedes pedir cita en cualquier centro prometric para hacer el exámen (en España creo que hay uno en Madrid y otro en Barcelona). Se puede hacer el exámen en inglés o en español.
- Para prepararse exámen uno mismo el material básico es el marco de conocimiento de la gestión de proyectos (PMBOK) editado por el PMI. Al hacerse miembro recibes un CD con la última versión, aunque hay algunas disponibles para descarga gugleando un rato. Cuidado que sea la más reciente (2005, tercera edición), que tiene unas 400 páginas, frente a versiones más “light” anteriores.
- Existen varias empresas que dan formación específica para la preparación del PMP, así como algunos recursos on-line. Ervin me recomendó en su día el de Rita Mulcahy, que al parecer tiene muy buen material si Inglés no es un impedimento. Si os hacéis miembros del PMI, en la revista tenéis un montón de empresas que dan formación on-line, así como libros y más material.
Una vez obtenido el PMP hay que mantenerlo a lo largo del tiempo obteniendo PDU’s (Personal Development Units) a razón de unos 60 al trienio… Pero eso, amigos míos, es otra historia
Mándamelo…
Escrito el 24 de Octubre de 2007 a las 10:58
- Estoy hasta arriba, tengo una burrada de trabajo, no consigo organizarme, salto de un tema a otro, no avanzo
- Pues mira, tengo un libro muy bueno sobre gestión del tiempo que a mi me ha sido de mucha utilidad y…
- Ah… Mándamelo, mándamelo. Pero no te olvides, ¿eh?”
Esta misma conversación, pero con diferentes matices relativos a la materia (gestión de proyectos, estrés, independencia financiera, emprendedores, temas técnicos) o el formato (un libro, un video, un tutorial, una herramienta, un artículo, una referencia…) la he mantenido cientos de veces con prácticamente idénticos resultados:
- Ni una sola vez he recibido agradecimiento alguno por lo que haya mandado. Tampoco es que lo haga por recibir agradecimientos, pero en fin…
- Ni una sola vez he recibido comentarios de vuelta (”pues mira, estaba muy bien”, “es infumable”, “se parece un poco a…”).
- Cuando he preguntado, pasado un tiempo prudencial, qué le ha parecido, casi siempre la respuesta es “pues es que he estado muy liado y aún no he tenido tiempo de verlo”
Mis conclusiones:
- La gente se queja por vicio. Les gusta quejarse y no les mola nada que les priven del motivo de su queja.
- La gente quiere solucionar sus problemas, pero por el método plegaria. Lo de trabajar para solucionar no les mola nada.
- “Mándamelo” debe querer decir “haz el favor de no interrumpir mis quejas con tus consejos” en algún dialecto empresarial que no he logrado identificar hasta ahora.
- La gente tiene una facilidad pasmosa para encargarte tareas, incluso cuando no son tus jefes, y deben pensar que no tienes otra cosa mejor que hacer.
El caso superlativo lo logró un compañero de trabajo cuyo hijo de cuatro años no dormía bien por las noches. El aspecto de este hombre por las mañanas era desolador, no se tenía en pie y su rendimiento profesional estaba empezando a bajar alarmantemente. Le recomendé un par de veces el famoso libro del Doctor Estivil, y las dos veces me dijo “no, es que tu no sabes lo que es esto, esto no se soluciona con ningún libro”. Cuatro meses más tarde apareció una mañana radiante por la oficina: “He descubierto un método maravilloso, se llama ‘Duérmete niño’ y nuestro hijo por fin está empezando a dormir bien”…
Para matarlo, ¿No? En fin, en su pecado llevó su justa penitencia (cuatro meses sin dormir que podía haberse ahorrado)
Curso de Scrum en Sevilla
Escrito el 30 de Septiembre de 2007 a las 21:36
Los próximos días 15 y 16 de Noviembre Proyectalis (es decir, este que suscribe) imparte en Sevilla el curso “Scrum: metodología ágil de gestión de proyectos“. A lo largo del mismo se estudiarán todos los aspectos relacionados con Scrum y la mejor forma de adaptar e implementar esta metodología a las empresas.
SCRUM es una de las más conocidas metodologías ágiles, y se basa en un enfoque iterativo, donde cada iteración se denomina Sprint. La diferencia con las iteraciones en cascada es que al final de cada Sprint obtenemos un producto entregable que se va incrementando en sucesivos Sprints. El principio básico es que es muy difícil contar desde el principio con un catálogo completo de funcionalidades, ya que los requisitos van surgiendo conforme el propietario de la aplicación y los usuarios de la misma van haciendo sucesivas aportaciones. Así pues, SCRUM plantea el desarrollo de sucesivas versiones ampliadas, todas ellas plenamente usables y evaluables por el usuario. SCRUM es, además, una metodología especialmente indicada para pequeños equipos de desarrollo y se orienta a una entrega rápida de resultados y una alta flexibilidad.
Para más información podeis consultar la página del curso. Ah, y si os lo estáis pensando, no lo dudéis: nos lo pasaremos de fábula, lo prometo ![]()
Look Ma’, I’m a Certified ScrumMaster!
Escrito el 21 de Septiembre de 2007 a las 20:49
Pues sí. Estoy en Atocha después de dos días intensivos de curso CSM en Madrid de la mano de la increible Stacia Broderick (Thanks so much, Stacia!). El nivelazo de la ScrumLady estuvo a la altura del de los colegas con los que he compartido estos dos días, entre ellos el gran (en todos los sentidos) Rodrigo Corral:
- ¿Tu eres Rodrigo Corral? ¡Jo macho! Yo te leo…
- ¡Ah, si! Tu eres el que escribió lo del ScrumMaster Miyagui… Te leí también…![]()
Como dos estrellas mediáticas, vamos…
.
En fin, en serio, ha sido una auténtica pasada y este mismo momento I’m high on Project Management. Tengo ganas de iniciar varias líneas de trabajo relacionadas con Scrum que se me han ido ocurriendo durante los últimos tiempos y que he terminado de madurar durante el curso. Por supuesto os mantendré puntualmente al corriente.
Algunas de las conclusiones rápidas del curso:
- Scrum no es sólo para proyectos software o IT: puede adaptarse fácilmente a cualquier clase de proyecto en el que haya una lista de requisitos a cumplir y un equipo (o varios) de desarrollo.
- Scrum no es una moda: es una filosofía, una forma de pensar. Es Agile aplicado a la gestión de proyectos. Es sobre las personas, ser más eficiente, trabajar en equipo, colaborar con el cliente, comprometerse, entregar…
- No puede compararse la dificultad de transmitir un concepto complejo a las bravas frente a comentar con una persona aquello que acaba de experimentar por si misma. Los ejercicios del curso fueron estupendos en ese sentido, y estoy muy determinado a ser mucho más socrático en el futuro a la hora de guiar equipos de proyecto
- Todos los Jefes de Proyecto nos enfrentamos más o menos a los mismos problemas, y aunque cada caso requiere una aproximación distinta en la inmensa mayoría existen soluciones y gente que las ha puesto en práctica con éxito
- Los jueves por la noche sigue siendo imposible tapear en Almendro 13, pero la Musa de la Latina sigue estando muy bien…
En cualquier caso, no puedo resistirme a poner esta tira:

Espero que, al menos en nuestro caso, tardemos mucho en olvidar lo mucho que hemos aprendido juntos.
Una de Scrum
Escrito el 26 de Julio de 2007 a las 11:23
Me encanta Scrum. Me parece elegante en su simplicidad, pero que nadie se lleve a engaños, es un framework muy poderoso siempre que se respeten a rajatabla sus reglas. En este sentido, ocurre como decía el ScrumMaster Miyagi:

Tu Scrum “sí”…Vale. Tu Scrum “no”…Vale. Tu Scrum “supongo”, tarde o temprano…¡Chof! Aplastado como uva.”
Supongo que eso fue lo que le ocurrió a Chuidiang en su fallido intento por implementar Scrum. Tal como comenta Rodrigo Corral en el más que recomendable blog sobre programación “La masa, el ladrillo, la bota, el bocadillo…“, nadie dijo que Scrum no requiriese un esfuerzo. Y es que uno lee cosas como Scrum en cinco minutos o explicando Scrum a mi abuela y parece que esto es coser y cantar, pero no se debe confundir simplicidad con inmediatez: si uno se aventura por las aguas de Scrum sin contar primero con la experiencia necesaria en gestión de proyectos se puede acabar convirtiendo en el Scrum Master Jar Jar Binks (lectura MUY recomendada a la que llegué vía Navegápolis, igualmente recomendable).
Y no quiero decir que los documentos anteriores no sean estupendos (yo los tengo guardados y los uso). Pero no es lo mismo leer un artículo sobre física cuántica que ponerse a acelerar partículas al frente del CERN. En este sentido, a los que queráis profundizar en el uso y ventajas de Scrum os recomiendo fundamentalmente dos lecturas (aunque posiblemente no descubra nada a los que ya estáis metidos en el ajo): Agile Project Management With Scrum de Microsoft Press es el clásico, y tiene una definición muy concisa de los procesos y reglas de Scrum. No obstante, la parte relativa a las anécdotas y experiencias implementando Scrum es un poco oscura para mi gusto, quedándose en la superficie del proceso y no entrando en los detalles del día a día. En ese sentido es muchísimo más revelador el documento Scrum and XP from the trenches que, además, podéis descargar grauitamente.
Este último es sin duda magnífico, ya que está imbuido de la misma simplicidad que destila Scrum pero además te muestra al detalle cómo implementaron Scrum en una organización real, justificando cada una de las decisiones. Por ejemplo, comentan que sus Sprint duran tres semanas, y explica que es la longitud óptima a la que llegaron después de hacer varias pruebas, en las que comprobaron que si los sprint eran muy cortos, como prefieren los dueños de producto, se conseguían más entregas, más ciclos de realimentación pero también un mayor costo en términos de gestión (más reuniones de sprint, más documentación). En cambio, si los sprints eran muy largos, como prefieren los desarrolladores, había más tiempo para desarrollar, documentar y probar, además de tener menor carga de gestión, pero a cambio los desarrollos eran menos ágiles. Al final, comentan, la longitud del Sprint es un compromiso entre desarrolladores y dueño del producto, y ellos llegaron al compromiso de las tres semanas. Finalmente recomienda que, una vez escogida una longitud de Sprint, esta se mantenga inalterable para todos los equipos, de forma que se vaya formando a los mismos y acostumbrándolos a trabajar en esos plazos. Así es más fácil estimar qué se puede hacer en el Sprint y qué se saldría de las capacidades reales del equipo.
Bien, eso es gestión de proyectos en estado puro. Es incluso más, entra en el ámbito de la cultura corporativa y la madurez de las organizaciones en la gestión de proyectos. Y todo ello sin complejas fórmulas, tremendas herramientas ni farragosas burocracias. Además está mucho más justificado que el “los sprints duran 30 días y uno debe mantener el plazo” del libro de Microsoft. A lo largo del libro explican desde “trucos” para gestionar las reuniones de sprint hasta los campos que debería tener una lista de tareas de sprint o de producto, pasando por cómo mantener un “cuadro de mandos” físico del proyecto y como interpretarlo a simple vista. Genial.
Otra cosa que me encanta de este último documento es el uso que hacen de los paneles en las paredes, las tarjetas adhesivas y las pizarras. A lo largo de mi experiencia como gestor de proyectos, he encontrado que una pizarra en blanco y un taco de post-its son de las herramientas más poderosas con las que uno puede contar, y no estoy exagerando. Lo que pasa es que, y de nuevo entroncamos con Scrum, su elegante simplicidad hace que muchos no se las tomen en serio y piensen que uno está jugando a los consultores y perdiendo el tiempo cuando encierra al equipo a cal y canto y entre todos se dedican a pegar post-its por todas las paredes como si quisieran cambiar la decoración del edificio.
En cualquier caso, ¿Está Scrum orientado sólo a los desarrollos de software? ¿Podría usarse Scrum como método de productividad personal, en una especie de “Scrum de a uno“? ¿Son equivalentes el perfil de ScrumMaster y el del ProjectManager? ¿Merece la pena la certificación ScrumMaster? Creo que son preguntas interesantes a las que iré dedicando algo de tiempo en el futuro.
“He mandado más de 800 curriculums”
Escrito el 17 de Julio de 2007 a las 18:07
A raíz de la que se ha montado con los programadores (2200 páginas vistas desde ayer) he intentado responder a todos los puntos de vista se han ido defendiendo, tanto en el hilo de comentarios como en los diferentes blogs que se han hecho eco de la reflexión. Pero como decía al principio del dichoso artículo, llega un momento en que me hacen sentir como si fuera Oskar Schindler o el primo conservador de Goebbels. Encima han enviado la noticia a Menéame y aquello ya es un marasmo de despropósitos, desde gente diciendo que el planteamiento es oportunista (bueno, no, llamándome oportunista a mi) hasta el que dice que no tengo un estudio con miles de casos que respalde mi opinión (como si uno no pudiera opinar si no tuviese contratada a Demoscopia). Luego están los que nos dan la razón a los que opinamos que ya no hay espíritu de sacrificio, lo que Luís llamaba “cultura del esfuerzo” o lo que explicaba Consultor Anónimo en su artículo: comentarios del estilo :
somos programadores, no comerciales, ni artistas de circo, ni estrellas del rock. Somos unos putos programadores que queremos salir de la oficina y estar el poco rato que nos queda libre con la pareja y amigos. Si se pide viajar, el sueldo no pueden ser ni de coña 22.000 euros brutos anuales. Payaso.”
(Gracias por lo de Payaso, bombón, son gente a la que admiro). Luego dicen que exagero con los exabruptos que se llegan a oir en entrevistas de trabajo (confirmados por José María con el alucinante “aquí con quién hay que tomarse el café para progresar“). En fin, que me he cansado de defender el patio, que yo ya he puesto mi granito de arena y que ahora le toca a otro seguir. Pero el caso es que bicheando por Menéame he encontrado una perla impagable que viene muy al caso. Cito:
Todos los años, miles de universitarios nos licenciamos y creemos, tontos de nosotros, en un futuro mejor. Un futuro que en España no existe; miento, existe para los ‘apadrinados’.
Llevo cuatro años (tras licenciarme) trabajando en una gasolinera, tengo el maldito vicio de comer tres veces al día, soy trabajador y cumplidor, casi mataría por trabajar como biólogo, he mandado más de 800 currículos… Nada de nada. Gracias a todos los políticos y demás élite; lo habéis conseguido, sólo vuestros hijos triunfarán en la vida.”
Así que, sin entrar OOOOTRA vez más en el tema de las actitudes, la marca personal, los consejos sobre como trabajar un curriculum o las reflexiones sobre que siempre se puede hacer algo, lo que más me ha gustado es la reflexión final: los que tenemos trabajo, es porque somos hijos de políticos o de la élite.
¿Por dónde empieza uno a razonar con alguien así? Aunque me gusta discutir, siempre me he visto desarmado ante las falacias y la sin razón. Es como discutir con alguien que lleva siete años intentando encender una cerilla frotándola contra el agua y que afirma que los que encedemos cerillas es porque somos unos enchufados. O unos payasos.
En fin. Allá ellos. Como os decía, me he cansado de discutir.
PD: He de suponer que el protagonista de la carta efectivamente mataría por un puesto de biólogo, pero claro, matar es muchísimo menos cansado que preparar el BIR…
Barrapuntado…
Escrito el 16 de Julio de 2007 a las 19:34
Ya decía yo que tanto comentario no era normal…
Gracias a Antonio por el aviso. Desde luego, algo gordo se esta moviendo en la blogosfera…
Diodos en inversa y condensadores en paralelo
Escrito el 16 de Julio de 2007 a las 17:57
Batallita del abuelo cebolleta a cuenta de la que se ha formado en mi artículo sobre los programadores (ver comentarios) y el genial post de Jose María sobre la preparación que están dando a los titulados actuales.
Yo formé parte de la primera promoción de telecos en Sevilla (aunque en teleco una cosa es la promoción con la que entras y otra en la que sales
), y estrenamos un estupendo y novísimo plan de estudios en el que la asignatura más llamativa de primero era una con el rimbonbante título de “tecnología y componentes de electrónica y fotónica”. En este plan de estudios se cometió un error de bulto: no te enseñaban a resolver ecuaciones diferenciales hasta segundo de carrera, pero en primero te tenías que comer con patatas la ecuación de la continuidad y otras lindezas por el estilo.
Era costumbre que en el exámen de esta asignatura, además de las típicas demostraciones de fórmulas que la gente acababa aprendiéndose de memoria (menuda memez), se plantease un problema con un transistor (típicamente un BJT, aunque a veces por tocar las narices se ponía un MOSFET) con una resistencia de base, otra de colector, un condensador de desacoplo y, en alguna parte del circuito, típicamente en paralelo con la resistencia de colector, un condensador. El ejercicio solía consistir en dibujar la curva del transitorio del cacharro, para lo cuál típicamente uno acababa aprendiéndose de memoria la fórmula que decía algo así como que:
v(t)=Vo-(1-e^(-t/RC))
Donde Vo=tensión final a la que debe quedar cargado y R era la resistencia de carga del circuito RC, algo para lo que se tenía que calcular el equivalente thevenin del circuito…Como véis, era una generalización burda del típico circuito RC, pero bueno, en fin, que aquello tenía narices para un estudiante de primero al que le enseñaban las cosas a martillazos en la pizarra.
El caso es que unos años después, ya cerca de terminar la carrera, pasé por donde los profesores de esta asignatura y estaba uno con cara de agobiado. Le pregunté qué ocurría, y me dijo que acaba de corregir el exámen de septiembre y que se los había fundido a todos. Le pedí ver el exámen del infierno que no había dejado títere con cabeza, y cuando llegué al problema no podía salir de mi asombro: ¡¡NO HABÍA NINGÚN CONDENSADOR!! Le pregunté al profesor y me dijo “hombre, es que si suspenden sin condensadores, imagínate si ponemos el condensador”. Y entonces no puede responderle otra cosa que “cargatelos a todos sin piedad“.
A lo que iba: que el nivel ha bajado sensiblemente, y eso no lo digo yo, lo dicen compañeros que se han quedado dando clases en la Universidad. Los estudiantes llegan de la ESO muy mal preparados, y la consigna es que no se pueden crear “tapones” en primero y que hay que licenciar a 200 cada año. Pues nada, objetivo cumplido: antes en España había mucho analfabeto y hoy todos son universitarios. Eso si: universitarios analfabetos. Y a los que os sintáis ofendidos, por favor, entended que se trata de un despotrique contra el sistema, y no contra vosotros. Ah, y poneos las pilas formandoos complementariamente cuanto antes… Es un consejo.




